EDUARDO TORRES | @EDUTORRESR
9 de agosto de 2017 / 10:46 a.m.

El tema de la participación de Tigres en la Copa MX, más allá de los resultados negativos obtenidos, ha sido el uso de jugadores juveniles por parte de Ricardo Ferreti. Algo que antes se reclamaba porque era nulo, y que ahora se cuestiona por ser excesivo.

Los últimos torneos de fútbol mexicano provocaban el chiste de “El mejor equipo es Tigres, y el segundo mejor equipo es Tigres B” por la calidad de las alineaciones utilizadas en cada competencia; incluso en ocasiones era una combinación: ni tan lleno de suplentes ni repleto de titulares.

Este verano Tigres dejó ir futbolistas como el par de Quiñones, Advíncula, Rivas y Viniegra, esto para darle salida a jóvenes de la cantera.

Se tenía la idea de dar estas oportunidades y la plantilla mostrada en Copa MX no es producto de la improvisación. Es entendible que haya una molestia muy grande por “no jugar con todo el Torneo de Copa”, existe cierto convencimiento de que Ferretti debería usar prácticamente el mismo 11. Quizá tener una base de 15 o 16 e ir rotando, pero no más.

El 3 de agosto, después del partido jugando frente a Cruz Azul en casa, Ferretti comentó lo siguiente:

“Se presentan jóvenes que necesitan mucho trabajo y oportunidad, (...) Tigres es un equipo que contrata muchos jugadores y estamos en una cierta preocupación positiva de ver qué tanto pueden apoyar nuestras fuerzas básicas.

Sin menospreciar este torneo, nos sirve para ver jugadores que en un futuro puedan llegar a pertenecer al primer plantel. (...) es un proceso que se tiene que dar, ellos han cumplido con uno, ahora han tenido la primera oportunidad (...) la intención es que en un futuro ellos puedan pertenecer a este plantel, y con esto los costos van a bajar, porque estar al siempre comprando hay veces que no se dan los tiempos o los precios no se dan, entonces nosotros debemos y tenemos la preocupación de producir jugadores lo más pronto posible”

El técnico deja muy claras sus intenciones pensando en el futuro; de algun forma podríamos pensar que los partidos de este torneo hasta podrían funcionar  para ver quién realmente tiene madera para pertenecer al primer equipo, hacer los viajes, ser opción como hasta ahora lo está consiguiendo Damián Torres, y saber quiénes deberán buscar equipo en el invierno, tratar de acomodarlos en Ascenso MX o hacer que sigan su carrera en la institución con Tigres Premier.

Se habla también de los gastos hechos por el Club en los últimos años y la necesidad de ir desarrollando calidad joven que evite hacer siempre esas contrataciones, por ponerlo de alguna forma: encontrar a un Jiménez, Dueñas, Pulido o Acosta que son futbolistas útiles, que no tienes que comprar porque ya los tienes en casa.

Durante los últimos años, Club Tigres ha alcanzado un status muy alto dentro del fútbol mexicano. Está en esa fase de si no gana algo es un fracaso, el proyecto juvenil no imposibilita del todo ganar, pero sí reduce mucho las posibilidades de alcanzar resultados positivos.

No es correcto decir que no sirven los jóvenes, tienen una utilidad importante y hay que saber llevarlos y verlos; es utópico pensar que Ibarra la va a romper desde los primeros 5 juegos como extremo, que Quintanilla o Durán se harán goleadores al instante, que Cruz, Díaz, Navarro o Torres se convertirán en la columna vertebral del equipo. Es un proceso, para muchos desesperante, para otros innecesario y unos más deben pensar que atentan contra el espectáculo.

La idea es buena, pero la forma no parece lo mejor; quizá lo menos equivocado hubiera sido ir poco a poco metiendo uno o dos por partido, estarlos arropando. Lanzarlos a la mayoría sin mucho cobijo puede que aleje del éxito que necesita este proceso. A algunos de estos jugadores posiblemente los recordaremos por mucho tiempo. De otros, sin embargo, quizá sean las primeras y únicas veces que sepamos de ellos.


gw