EDUARDO TORRES | @EDUTORRESR
13 de septiembre de 2017 / 10:39 a.m.

La alineación que presentó Tigres la noche del martes contra Zacatepec en su mayoría estaba compuesta por futbolistas protagónicos, quizá no los ideales para muchos, pero Ricardo Ferretti eligió su oncena respetando, seguramente, que el jueves hacen un viaje y el viernes juegan ante Morelia.

Hubo novedades en los que iniciaron, Kolo y Larry Vásquez fueron elegidos por el entrenador para disputar un partido de una importancia mayor por el tema de la clasificación o no a la siguiente ronda de Copa MX.

Timothée Kolodziejczak: uno de los primeros partidos como titular que ha tenido en todo lo que va del 2017, es cierto que hay que tratar de meter al futbolista al ritmo del equipo, que viva la competencia real, que vaya empapándose un poco del fútbol mexicano, del estadio que será su casa.

Se notó en un ritmo diferente de juego, una consecuencia de la poca actividad por las lesiones y decisiones de los entrenadores que ha tenido en sus últimos dos equipos; no puede quedar exento de la responsabilidad que tiene en algunas anotaciones de Zacatepec, no sé si no se esperaba la presión tan alta, si sus problemas están más ligados a una técnica deficiente y mala ubicación o entendimiento con sus compañeros.

Larry Vásquez: fue el titular en uno de los lugares más importantes del campo, era el mediocentro de Tigres acompañado por Chaka Rodríguez quien no es especialista o algo cercano en esa zona, yo aún tengo dudas de por qué jugó allí. La ubicación de Larry no era tan negativa, aparecía como una línea de pase medianamente segura entre toda la presión del rival.

La mayoría de sus pases tuvieron una buena ejecución, intención y recepción del compañero; sin embargo, no pudo ir más allá para buscar trazos cruzados o habilitar a Gignac mediante una breve conducción y una descarga. Quizá para la segunda mitad el colombiano se desordenó un poco más y Jiménez, quien cambiaba de posición con Rodríguez, tampoco fue un gran apoyo. Un punto a destacar de Larry es su juego aéreo.

Algo que debe quedar muy claro es que el análisis o juicio a estos elementos no puede ser total por un partido, ni por dos o tres. Llegan a una liga nueva, con entrenadores y compañeros nuevos. La exigencia de Tigres y su afición hacen que se les observa con lupa, pero hay que ser pacientes. Si hubieran dado grandísimos partidos tampoco debería ser referencia para pensar que serán figuras indiscutibles.

La paciencia y el trabajo son claves, no la prisa y la sobreexigencia.