GUILLERMO GONZÁLEZ | @WILLIEMTY
21 de febrero de 2017 / 11:39 a.m.

Vamos a los hechos. Gignac hace un gol y va a festejarlo con su familia que se encontraba sentada atrás de la portería en donde hizo el gol. Se acerca a la primera línea de aficionados y es recibido con una lluvia tremenda de vasos, la mayoría llenos de cerveza.

Los aficionados de Veracruz interpretan que Gignac se fue a burlar de ellos. Esa situación desata la ira de ese sector del estadio. Los hinchas de Veracruz justifican su enojo contra los hinchas de Tigres, provocando una bronca espeluznante. Imágenes tristes. Violencia y sangre.

Termina el partido y Gignac pide al público y a los policías que detengan las agresiones. Tuca hace lo mismo. Un integrante del cuerpo técnico escualo le dice a Gignac que él es el culpable de la bronca. El francés se molesta y le dice que eso es una vergüenza.

Siguen los golpes en la tribuna. Cada quien para su casa. Fidel Kuri responsabiliza a Gignac. También lo hace Carlos Reinoso. Yo no pretendo defender a Gignac. Pero el francés no fue el culpable de la bronca. Los responsables son los aficionados agresores y la falta de prevención policiaca.

La falta de protocolos de seguridad y la tensión que vive la escuadra de Veracruz porque están sintiendo que bajarán a la división del ascenso. ¿Qué es lo que tiene que hacer Veracruz? Mejorar sus protocolos de seguridad.

Fidel Kuri debe tomar el teléfono y pedirle al ingeniero Alejandro Rodríguez una asesoría en temas de protocolos de seguridad, ya que sin duda, Tigres es quien mejor lo hace en todo el futbol mexicano.

La directiva felina tiene años sin ningún incidente violento dentro del Volcán o a sus alrededores. Son unos maestros en prevención. No está demás que la Liga Mx promueva un curso de seguridad y que sea el licenciado Alberto Palomino, de Tigres, quien le enseñe al futbol mexicano cómo se deben hacer las cosas en este tipo de rubro.

Acérquense al mejor, ese es Tigres, sin temor a equivocarme. Basta un telefonazo para resolver la problemática de la violencia en el futbol nacional.