17 de julio de 2013 / 03:10 p.m.

Monterrey • Para México es prioritario definir un modelo industrial y económico y la base o el camino para lograr hacia dónde queremos ir como país es: la Ley de Competitividad.

Una iniciativa de ley que está próxima a tener listo el dictamen hacia la segunda semana de agosto, dijo Adolfo Orive, diputado federal y presidente de la Comisión de Competitividad de la Cámara de Diputados.

En un debate organizado por MILENIO Radio, el legislador expuso que hay optimismo y confianza de que ésta iniciativa de ley pueda ser aprobada.

Por el momento se ha logrado elevar el concepto de competitividad a rango Constitucional.

"Nuestro objetivo es que tengamos primero una visión de qué tipo de economía queremos construir los mexicanos a 10, 15 o 20 años como plazo, para después ver los instrumentos para llegar a esa economía, y estos instrumentos puede ser: la reforma hacendaria, financiera y la energética".

En el mismo debate participó Juan Antonio Reboulen Bernal, director de asuntos institucionales de la empresa Deacero.

¿Qué significa para el sector privado este paso que ya se dio?

"Implica un cambio estructural en la economía, un cambio a favor de los sectores, un cambio a favor de la integración de las cadenas productivas; mayor valor agregado de nuestras exportaciones como país”.

Reboulen señaló que esta ley, es un primer paso para lograr un mayor encadenamiento industrial y de producción.

¿Esta ley de competitividad puede ser medible, a cuántos años?

El directivo de Deacero comentó que sí es medible la competitividad no sólo de una empresa sino de un país.

Por ejemplo, Corea, Japón, Alemania, Inglaterra, Estados Unidos, naciones que hoy son desarrolladas, el Estado ha tenido un papel preponderante en la asignación de recursos, ¿por qué? Porque normalmente las inversiones en este tipo de actividades no tienen un retorno tan rápido y son muy sesgadas.

Y en ese sentido: ¿Del uno al 10 cuál es la calificación de la participación del Estado?

Reboulen consideró que el Estado está reprobado, mientras que Adolfo Orive le dio una calificación de cero, ni siquiera 5.

¿Y cuál sería la calificación de la iniciativa privada?

Reboulen: También está reprobada.

Se destina poco, un 0.5 por ciento del Producto Interno Bruto a la actividad, es totalmente insuficiente.

¿Y la educación?

¿Y del 0 al 10, cómo calificaríamos al sistema educativo?

Reboulen, respondió sin titubear. Reprobado, no hay ninguna vinculación. Primero porque no tenemos claro hacia dónde vamos, no tenemos ese proyecto país, no sabemos si queremos ser en 10 años una gran potencia turística o una gran potencia manufacturera, eso no ha estado presente; no nos hemos puesto a definir qué queremos. Tenemos claro si queremos ser una gran nación exportadora con marcas propias.

Una vez que definamos qué queremos ser, después tendríamos que enganchar esto con el sistema educativo para poder generar los suficientes ingenieros, matemáticos, entre otras profesiones.

Y educar a la población en ese sentido, eso hoy no lo estamos haciendo.

El diputado federal Adolfo Orive, consideró que hoy en día hay 32 millones de mexicanos que están en la fuerza formal e informal que no han terminado la educación básica.

Tenemos problemas muy serios en términos de educación, añadió el legislador.

ESTHER HERRERA