EDUARDO TORRES | @EDUTORRESR
27 de julio de 2018 / 11:11 a.m.

La amplia baraja de oportunidades que tiene Tigres hace que cada alineación genere dudas, difícilmente estará conforme la afición, la prensa e incluso los propios jugadores. Hablar de competencia interna es hacer una referencia a la calidad de un plantel, pero también a un manejo importante en el tema de los egos.

Un 11 no se compone nada más por los mejores futbolistas de un equipo, aunque pueda esto sonar ilógico, la elección de una alineación es un paso de un proceso general que es llamado “plan de juego”.

A tus jugadores ya los conoces, los tienes entrenando a diario. Por ello es importante darle mucha atención a conocer al rival, ver sus fortalezas y debilidades, cómo crea oportunidades de peligro, cómo le crean a ellos tiros a gol. En función de ese análisis, y conociendo los jugadores que tienes físicamente disponibles, es donde se debe tomar la decisión de qué jugadores vas a alinear y a quiénes vas a convocar, esto por la consideración del tema 9/9.

Ahora es donde quiero mencionar un caso específico: ¿en qué partidos te conviene utilizar a Lucas Zelarayán y en cuáles es mejor alinear a Eduardo Vargas? Primero tengo que decir que difícilmente podrán jugar juntos, esto considerando que André-Pierre Gignac y Javier Aquino estén disponibles para jugar.

Zelarayán y Vargas son competencia directa para jugar detrás del 9, que esta temporada, todo parece indicar, será Gignac. Allí no se trata nada más de entrar al área, tampoco tiene que ver sólo con crear jugadas, sino con un mix de ambos. Se debe tener la capacidad suficiente para crear y para finalizar, además de tener una buena lectura de juego defensivo y saber cuándo ir a apoyar a los otros centrocampistas, es decir: los contenciones, o el contención y el interior, según sea el caso.

El argentino y el chileno comparten algunas características, ambos tienen: tiro de afuera del área, tiro libre, encuentran y crean espacios, saben jugar detrás del 9. Pero tienen diferencias también: Zelarayán tiene movilidad hacia la banda, Vargas no; Vargas tiene remate de cabeza, Zelarayán no. Esta diferencia de características influyen para decidir en qué partido debería jugar cada uno, quién hace más daño al rival en turno.

Ante equipos de fortaleza aérea, es mejor utilizar a Vargas para que vaya y entre al área desde segunda línea y busque remates de cabeza, ya sea que intente el gol o que trate de bajar el balón hacia un compañero, iniciando siempre detrás del 9.

Para rivales que sean de preferencia defensiva, con sistemas de juego de líneas compactas, es útil tener a alguien como Zelarayán que pise la pelota, que filtre balones, que pueda tirar de media distancia, que tenga capacidad de caer a bandas y buscar colaborar desde esa zona.

¿Llegará un punto donde uno de los dos sea de un nivel tan algo que se convierta en un titular indiscutible? Eso sería resultado de la competencia interna, de las ganas de destacar, primero por el equipo y luego individual. Y si se tratara de dar un candidato, yo diría que Zelarayán, si sigue incrementando su nivel, está cerca de ese punto.