REDACCIÓN | @MMDEPORTESMX
26 de diciembre de 2016 / 03:02 a.m.

Entre una lluvia fuegos artificiales y el himno “We are the champions”, de Queen, sonando a todo volumen, los jugadores de Tigres llegaron cerca de la 1:30 de la mañana a la Macroplaza para festejar el título del Apertura 2016 con decenas de miles de aficionados que los esperaron pacientemente.

Encabezados por Jesús Dueñas, uno a uno los jugadores recorrieron la pasarela central ubicada frente a Palacio de Gobierno para llegar al templete central donde celebraron con sus seguidores. La afición vitoreó a sus ídolos, destacando el recibimiento para Nahuel Guzmán, André-Pierre Gignac, Damián Álvarez y Ricardo Ferreti.

Los jugadores obsequiaron gorras, llaveros y playeras a los seguidores ubicados en las zonas más cercanas; la mayoría de los elementos del plantel auriazul estuvieron acompañados con sus familiares cercanos: esposas, hermanos, padres e hijos.

En el festejo destacó un eufórico Nahuel Guzmán que se paseaba con un enorme tigre de peluche; Gignac no soltaba el trofeo de campeón y festejaba por los cuatro costados del escenario; Zelarayán se despojaba de su habitual semblante tímido y coreaba los cánticos de los Libres y Lokos con efusividad e Israel Jiménez se unía a gritos al “Poropopó, poropopó, el que no salte es un rayado maricón”.

Como ya es tradición, antes de salir al festejo Ferreti se dejó rasurar el bigote y algunos jugadores también pasaron por la máquina de afeitar: Dueñas, Juninho y Sosa, se raparon el cabello. El técnico de Tigres, además, lucía sonriente y se mostraba agradecido con las muestras de afecto de los aficionados.

La caravana salió del Estadio Universitario y transitó por la Avenida Manuel L. Barragán, hasta Alfonso Reyes, continuó por Pino Suárez hasta Ocampo y luego la calle Zuazua para poner fin al recorrido en la Macroplaza. Durante el trayecto, miles de personas salieron al paso del autobús panorámico para aplaudir y reconocer a los jugadores que llevaron a Tigres al quinto título de su historia. Incluso, en varios puntos obstruyeron por completo el paso de la unidad retrasando el arribo a su destino.

Finalmente, unos 25 minutos después de su llegada a la Explanada de los Héroes, los jugadores se fueron retirando del escenario y los aficionados empezaron a abandonar el lugar. Pero el ambiente festivo continuó por las calles aledañas y seguramente en diversos puntos de la ciudad la celebración continúa. Hoy, la mitad de la ciudad no duerme.