23 de agosto de 2013 / 01:16 p.m.

México • Con pronósticos mucho más pesimistas que los del gobierno federal, especialistas del sector privado se unieron a la ola de recortes en las perspectivas económicas para este año.

La reducción más drástica fue la de BBVA Bancomer, pues el banco decidió modificar nuevamente a la baja su pronóstico y pasarla de 2.7 por ciento a solo 1.4 por ciento.

El área de análisis del banco aseguró que “el sector industrial ha venido cayendo de manera persistente en los últimos tres trimestres, comportamiento que parece haberse trasladado al sectorservicios”.

Por ello, prevé que esta reducción aumente considerablemente la probabilidad de que el escenario de un recorte en la tasa de política monetaria en septiembre se concrete.

Sin embargo, añadió que la reciente volatilidad en los mercados financieros y la perspectiva del Banco de México sobre la aceleración de la actividad en el segundo semestre puede limitar dicha decisión.

Banorte-Ixe también redujo, de 2.4 a 1.7 por ciento, sus pronósticos de crecimiento, al argumentar que los datos publicados por el INEGI muestran que la desaceleración económica reflejada desde el primer trimestre del año se recrudeció en los tres meses siguientes.

Explica que el aparente mayor dinamismo de la tasa de crecimiento anual del segundo trimestre, que subió a 1.5 por ciento, respecto al 0.6 por ciento del periodo previo, se debe solo a un efecto de calendario positivo.

“La producción económica en el segundo trimestre se benefició por el hecho de que este año la Semana Santa tuvo lugar en marzo, contra abril en 2012, lo que incrementó el número de días laborales”.

Detalla que, al ajustar este efecto, la economía registró un crecimiento de solo 0.2 por ciento anual.

No obstante, mostró optimismo en la perspectiva de crecimiento a mediano plazo, con base en que la demanda interna puede presentar un mejor desempeño a partir del cuarto trimestre de 2013.

Además, la aprobación de las reformas estructurales tendrá un impacto positivo en las expectativas de los consumidores y de las empresas, lo que inducirá un mayor gasto privado.

Al contrario de Bancomer, Banorte no considera que el Banxico recorte la tasa de referencia, debido a que la desaceleración económica se debe a factores transitorios y a cambios metodológicos.

Además, descartó cambios en la tasa de referencia, debido a la posibilidad de que la Fed comience a retirar el estímulo monetario muy pronto, y a que la inflación repunte hacia niveles cercanos a 4 por ciento.

Previó que con la aprobación del paquete de reformas estructurales el país podrá alcanzar tasas de crecimiento superiores a 5 por ciento en 2015.

A pesar de que en el transcurso del año el sector privado se mantuvo con una perspectiva de crecimiento económico muy positiva, al ubicarla por encima de 3 por ciento, el Consejo Coordinador Empresarial ajustó a la baja su previsión hasta ubicarse en 1.75 por ciento, cifra que inclusive es inferior al pronóstico oficial de 1.8 por ciento.

Después de una reunión privada del organismo con representantes del Pacto por México, el presidente del CCE, Gerardo Gutiérrez Candiani, señaló que esta baja en la economía prevé una generación de empleos de solo 450 mil, muy lejos de los generados el año pasado, cuando se rebasaron las 700 mil plazas laborales.

“Estamos cambiando su expectativa de crecimiento, nuestras estimación es 1.75 por ciento”, en espera de que pueda ser mucho mayor, afirmó el líder empresarial.

Gutiérrez Candiani confió en que en el tema de la inflación no haya sorpresas y este año pueda concluir por debajo de 4 por ciento, puesto que se han normalizado algunos precios de los alimentos que incidían en un aumento importante en el indicador.

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Acciones inmediatas

-El Consejo Coordinador Empresarial consideró que la economía nacional “no está estancada, es una desaceleración que se puede revertir; se necesitan acciones inmediatas en la parte de fianzas y desarrollo regional”.

-La reducción de las expectativas es causada por temas coyunturales, por lo que urge impulsar las reformas estructurales, para mandar un mensaje positivo a los mercados; también es necesario fortalecer la demanda interna.

-También ayudará la previsión de que a finales de año mejore la economía de Estados Unidos, lo que a su vez impulsará las exportaciones mexicanas.

 — LUIS MORENO Y BRAULIO CARBAJAL