TOMÁS VÍCTOR LÓPEZ - @TOMASVICTOR10
13 de diciembre de 2015 / 09:16 a.m.

La experiencia de festejar un campeonato en la cancha de CU es una satisfacción que ha acompañado a Mateo Bravo toda la vida, al ser parte de los Tigres que derrotaron a Pumas 3-1 en el global en la final de la temporada 77-78.

Conocido como ‘El Portero Volador’ y ‘San Mateo’, el ex guardameta fue parte del primer equipo del interior de la República en conquistar un título en la Ciudad de México.
Tigres es el único equipo que ha levantado el trofeo de campeón de Liga en la cancha de la UNAM.

“Ser campeón en el Estadio Olímpico o en cualquier estadio es de mucha felicidad porque siempre lo he dicho, viene siendo como tu graduación después de jugar toda…bueno en aquellos años eran 38 fechas, más la liguilla, ahora son de 17”, confiesa Bravo.

“Pero la felicidad es incomparable, lógicamente, y más que en aquel tiempo Tigres era el primer equipo foráneo que conquistaba el campeonato en México, porque había mucho centralismo, eran América, Cruz Azul, Pumas, pero nosotros fuimos a romper ese paradigma”.

Indica que la semilla de la pasión por los Tigres en Nuevo León fue sembrada por aquel equipo que conquistó el trofeo de Copa en 1974 y los campeonatos de Liga en 1978 y 1982.

OTRA VEZ

Mateo Bravo Carrillo
señala que es casi imposible que los Pumas puedan revertir este domingo la desventaja de tres goles en la Gran Final del Apertura 2015.

El ex portero le da el mérito al trabajo del cuerpo técnico que encabeza 'El Tuca' Ferretti y a la forma en que la directiva ha estructurado unos Tigres que viven su tercera gran final en un año.

“Este equipo es muy poderoso, si lo comparamos un poquito con el campeón del 2011, que hay varios jugadores de aquel equipo campeón, este Tigres se ve realmente que nadie le puede ganar y más ahora con esa ventaja de 3-0 que se me hace inalcanzable para Pumas”, opina Bravo.

“Sin dar por descontado que es campeón, porque el partido se tiene que jugar, sería algo desastroso para Tigres que le ganaran pero finalmente creo que vamos a festejar el campeonato aquí en Monterrey otra vez”.

Mateo acude puntual a la entrevista realizada en las gradas del Estadio Universitario. Señala la portería donde alguna vez le atajó un penal a Ricardo Ferretti, y otra pena máxima al artillero brasileño, Cabinho.

Sonríe cuando un elemento de seguridad se acerca para pedirle una foto y confiesa la alegría que provoca ser reconocido por aficionados de Tigres de nuevas generaciones.

El ex portero indica que la felicidad de los últimos torneos la merecen los aficionados que han estado con el equipo desde los 70 y que esperaron casi tres décadas para disfrutar otro campeonato.

Pero también estos momentos quedarán en la memoria de las nuevas generaciones de fanáticos que seguramente recordarán esta final y se acercarán a los actuales jugadores a pedir una firma…37 años después.