DIEGO ARMANDO MEDINA
20 de julio de 2015 / 03:35 p.m.

En Tigres no hay otro pensamiento. Plantel y cuerpo técnico quieren darle la vuelta al marcador y convertirse en el tercer mexicano en llegar a una final de la Copa Libertadores… sin importar quien quiera interponerse, incluyendo a los silbantes.

Jürgen Damm aceptó que para ganarle al Internacional de Porto Alegre tendrán que hacerlo incluso con un posible arbitraje controversial, esto porque suelen comportarse de manera más rigurosa contra los equipos mexicanos al ser invitados en el torneo continental y no ser parte de la Conmebol.

“Tenemos esa ilusión de poder pasar, tenemos ese gol de visitante que nos aporta mucho y ahora en casa, con nuestra afición y nuestra gente, a nosotros nos favorece el tipo de clima, tenemos esa ventaja y la vamos a aprovechar y primeramente Dios pasar a la final.

“Todos tenemos la ilusión de trascender, queremos llegar a la final y quedar campeones, estamos mentalizados en que vamos a competir con equipos grandes”, dijo el refuerzo.

¿No preocupa la parte del arbitraje?

“En ese tema no hay que meternos, también son seres humanos que se equivocan. Sabemos siempre que al equipo invitado se le hace más rigorista el arbitraje. Tenemos que jugar contra, eso y lo demás. Hay que acatar y no meternos con ellos (los árbitros), sabemos es la ley, hay que también jugar contra eso”.