7 de enero de 2013 / 02:19 p.m.

De las 1.58 millones de personas que se dedican al trabajo doméstico remunerado en México, 44 por ciento carece de derecho a servicios médicos, informó el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI).

De acuerdo con el estudio “Perfil sociodemográfico de los trabajadores domésticos remunerados en México”, que recaba el instituto, son 692 mil 614 personas las que laboran en esa actividad, pero no tienen acceso a algún servicio de protección social.

Según los datos del INEGI, 44 por ciento de las mujeres que trabajan en los diferentes quehaceres domésticos no tienen el derecho a la asistencia médica, mientras que en el caso de los hombres ese porcentaje es de 40.6 por ciento.

Solo dos de cada 10 personas que trabajan en esas actividades están aseguradas al IMSS, lo que les da derecho al acceso de la protección social.

El INEGI destacó que en el trabajo doméstico remunerado es donde históricamente imperan las peores injusticias y una de las características más acentuadas es justamente que una gran parte de su población no está incorporada a los servicios de seguridad social.

Detalló que mientras en México el promedio de trabajo de la población ocupada de 12 años y más fue de 42 horas, quienes laboral en el servicio doméstico remunerado reportan 36.4, es decir, 5.7 horas menos que el total.

Sin embargo, reveló que algunos ocupados mantienen jornadas superiores al promedio general, como es el caso de los choferes, que en promedio trabajan 52.7 horas por semana; los cocineros y cuidadores de personas con poco más de 40 horas.

También resaltó que el tema de los ingresos muestra una diferencia respecto a otras ocupaciones.

Y es que 62.8 por ciento de los trabajadores domésticos remunerados, es decir, casi dos de cada tres, perciben solo dos salarios mínimos mensuales como retribución a sus labores; 27.9 por ciento, entre dos y cinco salarios, y 1.2 por ciento no ganan dinero por sus servicios.

Pese a ello la situación de género también presentó desigualdades. Y es que las mujeres perciben en esta ocupación, en promedio, menores ingresos que los hombres.

Los datos del estudio revelaron que 64.7 por ciento de la población femenina obtiene hasta dos salarios mínimos, mientras que en ellos la proporción en ese rango solo fue de 34.5 por ciento.

En cambio, mientras 31.2 por ciento de los hombres reciben más de tres salarios mínimos en promedio, en el caso de las mujeres solo 8.2 por ciento se encuentran en ese rango de remuneración.

“El punto más ilustrativo de la diferencia de ingresos según género en el trabajo doméstico remunerado es el hecho de que 9.1 por ciento de los hombres ocupados en esta labor reciben más de cinco salarios mínimos, cifra que se reduce a solo 1.1 por ciento en las mujeres”, detalló el reporte del INEGI.

En ese sentido, el trabajo de choferes es el mejor remunerado y es justamente donde labora la mayor parte de la población masculina en este tipo de actividades, mientras que las más castigadas son las ocupaciones de cuidadoras de personas, lavanderos, planchadores y empleados domésticos, entre 62 y 80 por ciento de ellos perciben incluso menos de un salario mínimo y como máximo dos.

Un aspecto más de la precariedad que impera en este tipo de ocupación, detalló el INEGI, es que casi ocho de cada 10 trabajadores domésticos remunerados no cuentan con ningún tipo de prestación laboral.

Alrededor de 900 mil de esas personas tampoco reciben vacaciones pagadas, prima vacacional, aguinaldo, ni algún tipo de prestación de la que otros mexicanos en condiciones de ocupación remunerada sí gozan.

— ALBERTO VERDUSCO