16 de enero de 2013 / 03:12 p.m.

México • La economía mexicana crecerá 3.3 por ciento durante 2013, lo que representa un ritmo de desaceleración respecto a la expansión de 4 por ciento, que puede alcanzar en 2012, estimó el Banco Mundial (BM).

De acuerdo con su Informe de Perspectivas Económicas Mundiales, el organismo internacional explicó que el menor ritmo de avance del producto interno bruto (PIB) de México se debe en gran parte al menor crecimiento que tendrá la economía estadunidense, nación con la que tiene un vínculo comercial de 80 por ciento.

El nuevo pronóstico del Banco Mundial reportó un ajuste respecto a su anterior informe de junio de 2012, cuando estimó que la economía mexicana tendría una expansión de 4 por ciento.

Incluso, la perspectiva del BM resulta ligeramente más modesta que la aprobada por el Congreso de la Unión recientemente en el paquete económico de este año (3.5 por ciento).

Sin embargo, el dinamismo de la economía doméstica estará por encima del crecimiento promedio (2.9 por ciento) que se estima registrará la economía mundial este año.

En el conjunto de naciones de América Latina y el Caribe la expansión se anticipa de 3.5 por ciento, aunque los países más grandes de la región, como Argentina, Brasil (3.4 por ciento, cada una) y México, tendrán un incremento ligeramente por debajo.

El banco, con sede en Washington, Estados Unidos, advirtió que a pesar de que la región tiene un pronóstico de crecimiento económico más alto que el promedio mundial, aún se encuentra sujeta a riesgos, siendo vulnerable a un entorno externo incierto, así como a la creciente exposición a Asia oriental y a factores internos de cada país.

Destacó que de concretarse una parálisis en la zona euro o en EU, eso traería consigo un debilitamiento de la demanda mundial y de la de productos básicos que afectaría negativamente los precios, los ingresos, el saldo fiscal y el crecimiento del PIB de la región, en particular en los países exportadores de esos productos.

“"Las naciones con menos amortiguadores macroeconómicos podrían quedar particularmente inermes en caso de un debilitamiento grave de la demanda mundial", expuso el documento del organismo.

El Banco Mundial advirtió que la economía global continúa siendo frágil y proclive a más decepciones, pues los países de ingresos altos continúan con un ritmo de expansión de su PIB magro.

Exhortó a que las naciones en desarrollo se concentren en mejorar el potencial de sus propias actividades productivas y fortalecer sus reservas para enfrentar los riesgos aún persistentes.

“"La recuperación económica sigue siendo frágil e incierta, de modo que enturbia las posibilidades de un rápido mejoramiento de la situación y del retorno a un crecimiento económico más sólido"”, aseguró el presidente del Banco Mundial, Jim Yong Kim.

Si bien destacó la resistencia notable de las economías en desarrollo, el líder del banco dijo que el organismo seguirá apoyando a estos países en sus inversiones en infraestructura, salud y educación hasta que las naciones avanzadas recobren la senda del crecimiento.

Los grandes riesgos

Respecto a EU el reporte del banco hizo hincapié en la necesidad de avanzar decididamente hacia la definición de un plan de consolidación fiscal viable a mediano plazo, que evite episodios recurrentes de situaciones en torno al tope del endeudamiento.

Advirtió que si las autoridades de ese país no llegan a un acuerdo sobre tales medidas, la pérdida de confianza en la moneda y un aumento general en las tensiones del mercado podrían reducir el crecimiento de EU y el mundial en 2.3 y 1.4 por ciento, respectivamente.

Resaltó que aunque disminuyó considerablemente la probabilidad de que se produzca una crisis grave de confianza en la zona euro, que lleve al congelamiento de los mercados financieros de ese bloque, es necesario avanzar sostenidamente para mejorar las finanzas de cada nación.

“"Si las políticas no logran mantener el impulso de las reformas, algunas de las naciones más vulnerables de la zona del euro podrían verse excluidas de los mercados de capitales y provocar la ralentización mundial que posiblemente haría retroceder el PIB de los países en desarrollo en 1.1 por ciento o más"”, abundó.

Otros riesgos son la interrupción del suministro global de crudo y un alza en el precio de los alimentos básicos.

ALBERTO VERDUSCO