15 de agosto de 2013 / 02:50 p.m.

Monterrey • Estamos en su oficina, en el corporativo de Grupo Alfa. Apenas pasada la presentación, se apresuró a aclarar: “Aunque es mi oficina, en esta entrevista primero soy presidente de Caintra Nuevo León y después director de Grupo Alfa”. Álvaro Fernández Garza preside desde hace cuatro meses el organismo empresarial; hace tres años pasó de la dirección de Sigma Alimentos a la dirección general del grupo industrial. Nuestro tema es la reforma energética.

¿Cómo ha sido la reacción de los mercados internacionales ante la iniciativa del presidente Enrique Peña Nieto?

Por lo que hemos visto los primeros días, no es tan positiva como se esperaba.

¿Qué se esperaba?

Una reacción en bolsa bastante más fuerte. Pero en particular una apreciación del tipo de cambio, que entrara mucho más dinero en un México pues más positivo. Creo que hubo algunas inquietudes por cómo se planteó la reforma, pero ya hoy vimos una recuperación importante de la bolsa.

¿Qué hizo falta?

Hablan mucho de que se quedaron cortos, de que debía ser mucho más agresiva, con mucho más apertura, como es el caso de Estados Unidos o de Colombia. Hay un tema muy importante que las empresas estadunidenses y las grandes empresas petroleras usan mucho: se llama en inglés el booking de las reservas, que puedan meter las reservas que van encontrando a su contabilidad.

Eso les sirve principalmente en dos formas: primera, les genera un mayor valor a su empresa, y segunda, muy importante porque poca gente la conoce, es que basado en sus reservas les dan créditos; como requieres grandes cantidades de dinero para invertir en la exploración y producción, tienes que presentarle a los bancos tus reservas, por lo menos así funciona en esa industria. Entonces si tú no puedes tener esa contabilidad no te prestan dinero los bancos.

¿Los contratos de utilidad compartida no serían suficientes?

Mira, yo tengo duda. Por lo que he leído, y como está la propuesta de reforma, pareciera ser que sí vas a poder acceder a un bookeo, perdóname la palabra, a una contabilidad virtual de esas reservas. Yo creo que esas son de las cosas que se van a discutir las próximas semanas. Pareciera que hay por ahí un tema de interpretación. Pero creo que es lo de menos. A final de cuentas lo importante es que vengan inversiones y que podamos extraer más gas y petróleo del subsuelo, en un esquema donde a todos nos convenga.

¿Cuál es ese esquema?

Pues que vayamos de socios, Pemex y yo como inversionista y vamos a entrarle a invertir, en riesgo. Si nos va bien, nos va bien a los dos. Si nos va mal, nos va mal a los dos. Ahorita las cosas no están así y por eso no hay tanta inversión.

¿Consideran posible que, después de la reforma, puedan invertir en México de la misma manera como lo hace ya Alfa en EU?

Por supuesto. Creo que va a haber muchas compañías mexicanas y muchas compañías extranjeras muy interesadas en este modelo. Porque, lo que platicábamos de las reservas no le afecta a todas las compañías, le afecta a algunas compañías que quisieran poder contabilizarlas, pero no necesariamente les afecta a todos. A final de cuentas a las compañías lo que nos intensa es hacer utilidades, no tanto el valor basado en unas reservas que tienes. A nosotros, por ejemplo, nos da igual.

¿Lo dices como Alfa?

Sí, claro, gracias por la aclaración. Nosotros estamos invirtiendo en Texas. Fue una operación interesante porque somos usuarios de gas natural. Como subieron mucho los precios del gas, buscamos la manera de hacer una especie de seguro donde, si el precio del gas subía y tú extraías gas caro o de alto precio, pues con eso compensabas la pérdida por usar gas caro. Y bueno, lo que nos sucedió es que se dio el fenómeno del shale y ahora estamos sacando gas y petrólero al mismo tiempo.

Fue lo mejor de los dos mundos porque el gas se cayó y eso nos da positivo en estar usando gas para la producción de petroquímicos y motores, principalmente; pero, por otro lado, con el tema del shale y la inversión en gas, pues estamos produciendo petróleo a precios bastante razonables. Eso lo estamos haciendo allá porque aquí no se puede hacer. La realidad es que deberíamos de poder hacerlo aquí. Definitivo.

A fin de cuentas, Álvaro, ¿se quedó corta la reforma?

No, yo estoy muy contento como está la reforma ahorita. Porque además hay que tomar en cuenta que la reforma se pueda pasar, y se pueda pasar rápido. Si nos vamos a meter en los líos y discusiones estériles y estúpidas de detallitos, nos vamos a ahogar y lo que va a provocar es que no pase rápido. Es muy importante que esto suceda, que pase. Nos estamos quedando sin gas.

¿De las leyes secundarias qué esperarías?

Bueno, creo que ahí sí se puede discutir todo lo que tú quieras. Pero, vamos, me gusta que digan que se quedaron cortas las reformas. Para mí no. Para mí, si no sacaron un nueve y medio, sacaron un nueve. Qué bueno que haya gente que diga que sacó seis porque se quedó corta, no que le sobró...

Entre más allá llegue, mejor. Definitivamente... Porque va a haber más inversionistas interesados. Pero no quiere decir que como está ahora la propuesta no vaya a haber interés.

Se habla de que Alfa puede ser uno de los jugadores importantes en el nuevo mundo después de la reforma, ¿es cierto? Se lo pregunto al director general del Grupo…

Es una ilusión que tenemos. Creo que haber ido a Texas fue una gran movida de nuestro equipo de trabajo. Estamos muy contentos con lo que hemos hecho allá.

Lo que hemos hecho bien es, principalmente, aprender. Hemos aprendido muchísimo de cómo hacer las cosas, cómo analizar las diferentes oportunidades, eso aunado a que se ha hecho también una excelente labor del equipo de finanzas.

Estamos genuinamente muy emocionados de lo que podamos hacer y te reitero, no nos preocupa la contabilidad de las reservas, así que tendremos muchas oportunidades.

LUIS PETERSEN FARAH