ROBERTO  FLORES | @BETOFLORES67
18 de marzo de 2017 / 04:12 p.m.

Las aspiraciones de alcanzar la Liguilla se ponen cada vez más lejanas para Tigres luego de empatar sin goles ante Cruz Azul en un duelo en el que ambos tuvieron para ganarlo, pero que al final no tuvieron contundencia.

Con la igualada los felinos llegaron a 12 puntos, pero sigue distante de la zona de clasificación en la que se hubiera metido de haber ganado este partido. Ahora vendrá la fecha FIFA y tendrán dos semanas para buscar la última oportunidad en la Liga ante León en casa, antes de ir a Canadá por el boleto a la Final de Concachampions.

Con el silbante que fue protagonista principal de la huelga arbitral, Fernando Hernández, dirigiendo el juego, este encuentro estaba en el “ojo del huracán” porque además estaba la “invasión” de los Incomparables y la amenaza de una de las barras cementeras.

Aunque fue Tigres el primero en avisar con un disparo peligroso de Luis Quiñones apenas al minuto tres, fue el Cruz Azul, con las ausencias de Joao Rojas y Ángel Mena, quien tomó la batuta del partido buscando siempre a Martín Cauteruccio.

El delantero argentino tuvo dos claras metiéndose entre Hugo Ayala y Juninho, quien volvió a la titularidad, con centros desde ambos costados, el primero de cabeza y luego de media tijera, los cuales se fueron desviados desaprovechando dos claras, al 5’ y 8’.
Los felinos, alentados en la tribuna por aproximadamente 8 mil Incomparables, respondieron al 15’ en una gran jugada que Luis Advíncula inició desde su terreno, cedió a Dueñas quien habilitó a Damm que por velocidad se fue solo, sacó a Jesús Corona, pero adelantó de más el esférico y dejó ir la más clara del juego.

De pronto el partido se trabó en el medio campo, con muchas faltas, jalones, empujones y patadas, sin que el silbante sacara tarjetas para evitar esta situación, que incluso tras una falta de un rival, el peruano Luis Advíncula se fue lesionado al 34’, tomando su lugar Luis “Chaka” Rodríguez.

Al 38’ de nuevo Jürgen Damm estuvo cerca en un balón filtrado de Vargas que rompió el fuera de lugar que tiró la zaga cementera, pero al querer clarear a Corona envió su disparo por encima del arco.

La Máquina no renunciaba a ir al frente, pero un tanto desordenada, obligando a los regios a meterse en su terreno y tratar de robar el balón y hacer daño en contragolpe. Ya no hubo más en el primer tiempo y habría que esperar que en el complemento se rompiera el cero.

Ya en el complemento, apenas al 49’ vino una acción brava en donde el “Chaka” Rodríguez se barre dentro del área sobre Christian Giménez y sacó el balón, mientras los miles de cementeros en la tribuna pedían penal.

Si a media semana Cauteruccio marcó un triplete en la Copa, al 58’ logró también un “hat trick”, pero de fallas, cuando voló su remate estando solo ante Guzmán. Cruz Azul era ligeramente mejor, mientras Tigres apostaba todo al contragolpe.

Desde la tribuna, por su segundo juego de suspensión, Ricardo Ferretti mandó a Ismael Sosa por Vargas al 63’, y apenas dos minutos más tarde Quiñones estuvo cerca en un disparo de fuera del área.

Sin embargo, el ataque felino seguía siendo muy chato, con un André Pierre Gignac perdido en la cancha, sin balones y sometido por Velázquez y Roco. Era un juego que se debía ganar para las aspiraciones de clasificación y el empate de poco servía.

En los últimos minutos Quiñones y Gignac tuvieron para definir el juego, pero el colombiano en su disparo y el francés en la falta de potencia para aprovechar un balón en profundidad, que le ganó el “Chaco” Giménez, volvieron a fallar.

Al final no hubo más, el partido sí fue entretenido, ambos buscaron ganar, pero el clásico de las cementeras terminó en un empate sin goles que en poco beneficia a ambos equipos.