DANIEL ANGUIANO
29 de junio de 2013 / 03:27 p.m.

Monterrey • Cuando se habla de inclusión bancaria en México, sobresale que Nuevo León es uno de los estados afortunados, en donde más de 70 por ciento de su población tiene acceso a la red financiera.

De acuerdo a un estudio de la Comisión Nacional Bancaria y de Valores, al menos 3 millones 386 mil 728 nuevoleoneses adultos tienen la posibilidad de acceder al sistema financiero mediante una sucursal, un corresponsal, un cajero automático, terminales punto de venta o a través de la banca móvil.

De hecho, según la CNBV, 82 por ciento de los municipios de Nuevo León cuenta con al menos uno de los mecanismos mencionados para acceder a las redes financieras.

No obstante, Celso Garrido, catedrático e investigador de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM) del Estado de México, falta mucho por hacer, sobre todo en el uso de la banca móvil, puesto que es una herramienta con gran potencial dentro del tema de la inclusión financiera.

"En México hay asentamientos rurales que están a distancias muy grandes de las sucursales bancarias, y esto tiene efectos colaterales muy grandes; por ejemplo, trasladar el efectivo donde los usuarios corren el riesgo de ser robados; en este sentido la banca móvil (a través de cualquier dispositivo móvil) ha facilitado el acceso", dijo.

No obstante que la banca móvil facilita transacciones y operaciones bancarias a los usuarios, para las instituciones financieras esto se traduce en términos de ahorro en sus gastos operativos.

"El tema básico para la institución bancaria es un problema de costos; frente a una operación en ventanilla, el costo de una operación realizada vía telefónica, el costo es más chico", mencionó.

"La banca obtiene una mejora de utilidades en la ganancia operativa, todo lo que significa reducir gastos, para la banca es una manera de incrementar su cuenta de resultados en la ganancia de operación", refirió el académico.

Según un estudio de la firma de consultoría Deloitte, titulado "El futuro de la banca móvil", esta herramienta representa para los bancos una oportunidad de reducir gastos al cambiar las interacciones del cliente en las sucursales.

Lo anterior garantizaría a los bancos tener clientes satisfechos desde el punto de vista de la accesibilidad, y le permitiría utilizar sus sucursales como puntos de venta de mayor valor agregado.

"La banca móvil también tiene la fuerza para cambiar los mercados mediante la ampliación del acceso financiero, la mejora de los flujos financieros y la aceleración del comercio", señala el estudio de Deloitte.

Las áreas a explotar

Los bancos tienen dos grandes vertientes o áreas de negocio con alto potencial de crecimiento. Según el estudio de Deloitte, se trata del mantenimiento de la cuenta y administración del servicio, así como las transacciones monetarias. Estas operaciones, señala el estudio, se pueden realizar en la banca móvil vía mensajes SMS y con el acceso a internet móvil.

Y añade que las operaciones a través de SMS son la primera generación de herramientas de la banca móvil; incluso, son consideradas como las más seguras.

Mientras que el internet móvil es una herramienta más amplia y con mayor funcionalidad y velocidad, lo que lo convierte en una plataforma más calificada, atractiva y fácil de usar.

Aunque a consideración de Jorge Espíndola, director de Ultimate Mobile Solutions, la estrategia de los bancos podría redefinirse cuando se trata de banca móvil hacia un objetivo de mayor inclusión.

"Creo que los bancos han errado en su estrategia, desde mi punto de vista, los bancos lo único que están haciendo es que un cliente que transaccionaba a través de internet, lo están moviendo a un teléfono móvil, pero no es la gente que no estaba bancarizada", expresó.