21 de agosto de 2013 / 02:26 p.m.

Monterrey • Un salario alto y atractivas prestaciones ya no son motivo para que los empleados de una empresa decidan permanecer en ella: las nuevas generaciones buscan organizaciones donde se sientan respetados y que desarrollan su potencial.

Sin embargo, Raciel Sosa Herrera, vicepresidente senior training de Latinoamérica para Great Place to Work, explicó que a los líderes de las empresas aún no les llega esa señal, y dan trato de focos a sus subordinados, pues se funden y sólo los cambian.

"Las debilidades (de las empresas) definitivamente tiene que ver con los líderes, yo creo que la mayor parte de los jefes están muy lejos de realmente ser buenos jefes, porque lo único que les preocupa es el resultado".

"Y algunos de ellos no les llegó el mail que la esclavitud se acabó hace 200 años, y tratan a la gente con una total falta de respeto, falta de dignidad", mencionó el ejecutivo durante la ceremonia de la toma de protesta del nuevo consejo directivo de Eriac Capital Humano, que será encabezado por Marta Maeda Martínez.

Este trato provoca que el empleado se sienta molesto para la organización en la que trabaja.

"Tenemos medidas dos cosas: cómo disminuyen los costos en los grandes lugares para trabajar, por ejemplo, hay organizaciones donde la gente está tan enojada con la empresa que dañan los equipos, la mercancía, se roban cosas, porque como está enojada con su líder y no se lo puede decir en su cara, entonces hace otras cosas, rompe algo o se roba algo.

"No hay magia, en un gran lugar para trabajar, la gente que se quiere quedar, no se queda por un dólar más, se quedan básicamente porque hay un buen ambiente de desarrollo", agregó.

Por ello enfatizó en que los líderes deben poner atención al trato, pues las nuevas generaciones no están dispuestas a tolerar tales circunstancias.

"Como todavía el miedo es un gran motivador, hay empresas que pueden seguir siendo exitosas con un mal ambiente organizacional, pero creo que en el largo plazo esto va a cambiar", indicó.

Sosa Herrera comentó que un buen lugar para trabajar no es un "parque diversiones", sino un centro donde la gente va a realizar una labor en medio de un contexto agradable.

Un ambiente laboral idóneo debe contar con credibilidad, respeto, imparcialidad, orgullo y compañerismo, dijo, y todos estos conceptos son los que utilizan para calificar a las empresas.

Añadió que los tres beneficios de un buen lugar para trabajar son que la empresa obtenga excedentes en sus resultados, que el personal dé lo mejor de sí mismo, y que a la vez trabajen en un ambiente de sinergia y apoyo organizacional.

Tras 12 años de que Great Place to Work comenzó a operar en México, el número de empresas ha crecido de 25 que se registraron en el año 2000 a más de mil 200 que hay en la actualidad.

Nuevo León abarca el 40 por ciento, y es la segunda entidad de la República en la que más compañías se evalúan.

DANIEL ANGUIANO