9 de enero de 2013 / 10:59 p.m.

Washington DC -Baltimore.- El portavoz de la Casa Blanca, Jay Carney, dijo hoy que el presidente Barack Obama no recurrirá a sus poderes ejecutivos para elevar unilateralmente, sin el visto bueno del Congreso, la capacidad de endeudamiento del país.

Carney negó que Obama vaya a invocar la enmienda número 14 de la Constitución, que según algunos expertos podría invocar para conjurar el peligro de una suspensión de pagos, u otros medios especiales que supongan esquivar al Congreso.

La oposición republicana domina la Cámara de Representantes y ha amenazado, como en 2011, con no autorizar el aumento del techo de la deuda, si el Gobierno no se compromete a reducir el gasto público.

La Casa Blanca advirtió hoy de que no se puede volver a repetir la situación del verano de 2011, cuando el pulso político sobre el aumento del techo de endeudamiento puso a la primera economía mundial al borde de la suspensión de pagos.

A raíz de aquella crisis, la calificación de la deuda estadunidense perdió la preciada triple A. "Aumentar el techo de deuda es una simple autorización del Congreso a pagar facturas de gastos en los que ya ha incurrido. No tiene nada que ver con gastos futuros", explicó Carney.

"El Congreso tiene la responsabilidad y la autoridad para hacerlo (pagar las deudas) y el presidente no va a negociar sobre ese punto", advirtió Carney, para alejar la idea de que Obama vaya a enzarzarse con los republicanos en un debate sobre recortes del gasto.

El Departamento del Tesoro informó a finales de diciembre que EU había alcanzado ya el límite de endeudamiento, elevado a comienzos de 2012 hasta los 16.4 billones de dólares.

Algunos demócratas han avalado incluso medidas nunca antes tomadas para evitar el debate con los republicanos en el Congreso, como que el Tesoro acuñe una moneda de platino por valor de un billón de dólares, como manera indirecta de pagar sus obligaciones.

Los republicanos han exigido, tras conceder un aumento de impuestos para evitar el "abismo fiscal" con la llegada de 2013, que se tomen medidas de recorte del gasto, especialmente en programas sociales como la Seguridad Social (pensiones) o Medicare (seguro médico para los mayores).

EFE