EFE
6 de agosto de 2013 / 10:12 p.m.

 

Washington DC -Baltimore • El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, delineó hoy en Phoenix (Arizona) una amplia reforma del sistema hipotecario, que incluiría reemplazar a las empresas semi-públicas Fannie Mae y Freddie Mac con más participación del sector privado.

"Durante demasiado tiempo, a estas compañías se les permitió obtener grandes ganancias con la compra de hipotecas, a sabiendas de que si les iba mal, los contribuyentes pagarían la factura", dijo Obama ante más de 2.000 personas en la escuela secundaria Desert Vista High School, en Phoenix, donde afirmó que el mercado de vivienda "se está recuperando".

El presidente aseguró que apoya la propuesta de un grupo bipartidista del Senado para la reducción gradual de Fannie Mae y Freddie Mac, las dos principales entidades del sistema de financiación de hipotecas en EE.UU. y que fueron rescatadas por el Congreso en el año 2008.

"El capital privado debe asumir un mayor papel en el mercado de hipotecas (...) creo que aunque nuestro sistema de vivienda debe tener un papel limitado del Gobierno, los préstamos privados deben ser la columna vertebral del mercado de vivienda", afirmó Obama.

Según el mandatario, una base sólida para conjurar otra burbuja inmobiliaria comienza con un sistema que reemplace a Fannie Mae y Freddie Mac y que ponga fin a la "era" de rescates con fondos públicos.

Obama pidió mantener el acceso a productos hipotecarios "seguros y sencillos" como los préstamos hipotecarios de 30 años y a tasas de interés fijas, a la vez que destacó la importancia de facilitar el acceso a la vivienda a precios asequibles tanto para quienes compran casa por primera vez como para quienes alquilan.

El rescate de "Fannie" y "Freddie", como se conocen popularmente las dos entidades, fue uno de los más grandes que aprobó el Legislativo en 2008 para mitigar la crisis financiera.

Fue precisamente en Phoenix donde, en febrero de 2009, Obama presentó un plan de 75.000 millones de dólares para rescatar al sector inmobiliario y ayudar a nueve millones de personas a evitar un embargo hipotecario. Ese año, más de 40.000 viviendas en Phoenix fueron sometidas a ejecuciones hipotecarias.