19 de septiembre de 2013 / 03:41 p.m.

Ciudad de México  • Con cifras desestacionalizadas, la oferta global, igual a la demanda global, de bienes y servicios descendió 0.73 por ciento en el segundo trimestre de 2013, con respecto al trimestre inmediato anterior.

Esta es la segunda caída consecutiva, luego del retroceso de 0.32 por ciento registrado en el primer trimestre del año, de acuerdo con el informe publicado por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI).

Al interior de la oferta, el Producto Interno Bruto (PIB) se redujo 0.74 por ciento y las importaciones de bienes y servicios avanzaron 0.96 por ciento, frente a los datos observados en el primer trimestre del año.

Dentro de los componentes de la demanda global, la formación bruta de capital fijo cayó 1.91 por ciento, el consumo privado 0.76 por ciento y el consumo de gobierno 0.09 por ciento; mientras que las exportaciones de bienes y servicios se incrementaron 1.17 por ciento.

En su comparación anual, la oferta global de bienes y servicios aumentó 1.8 por ciento en términos reales en el segundo trimestre de este año, en comparación con el mismo periodo de 2012, como resultado de los incrementos de 1.5 por ciento del PIB y de 2.8 por ciento de las importaciones de bienes y servicios.

Por el lado de la demanda global, el consumo privado creció 3.5 por ciento; por origen, los gastos en bienes y servicios importados fueron mayores en 11.3 por ciento y las adquisiciones de origen nacional en 2.6 por ciento. Este componente representó 51.7 por ciento de la demanda global de bienes y servicios durante el segundo trimestre de 2013.

Con respecto al consumo de gobierno, éste creció 0.4 por ciento. En tanto, la formación bruta de capital fijo aumentó 0.4 por ciento; a su interior, el componente de origen privado avanzó 3.1 por ciento y el público se redujo 8.2 por ciento. Por tipo de bien, la maquinaria y equipo se elevó 9.9 por ciento y la construcción descendió 4.6 por ciento.

El descenso de la construcción se derivó de la caída de 10.2 por ciento en la construcción pública y de la privada en menos 2 por ciento. Asimismo, la construcción residencial retrocedió 5.2 por ciento y la no residencial lo hizo en 4.1 por ciento.

— SILVIA RODRÍGUEZ