2 de noviembre de 2013 / 11:33 p.m.

La Habana.- El gobierno cubano ordenó el día de hoy el cierre inmediato de cines privados y advirtió que no permitirá violaciones en el ejercicio del trabajo independiente autorizado en el país desde hace tres años cuando comenzó una apertura económica a algunas actividades de particulares.

“La exhibición cinematográfica (incluye las salas de 3D) y los juegos computacionales cesarán de inmediato en cualquier tipo de actividad por cuenta propia”. Anunció una nota informativa firmada por el Comité Ejecutivo del Consejo de Ministros y publicada en el periódico oficial Granma.

Además las autoridades dieron hasta el 31 de diciembre como plazo para “liquidar los inventarios” de los artículos importados a los pequeños negocios independientes.

“Se ratifica la firme determinación del Gobierno de no permitir violaciones de ningún tipo a las decisiones adoptadas o que adopte en el futuro”, se sentenció en la nota informativa a modo de conclusión.

“Económicamente nos afecta bastante esto… era un alivio para la familia”, expresó Orlando Suárez dueño del Cine 3D San Rafael en una calle céntrica de la capital.

“No entendemos que no se nos diera un margen de tiempo en vez de haber tomado esa actitud de cerrar ya”. Lamentó Suárez.

El gobierno de Raúl Castro inició a mediados de 2010 una actualización del modelo económico cubano; una política que comenzó con la autorización de 178 categorías de trabajo por cuenta propia, ampliada después a 181 las cuales van desde elaboradores de alimentos, hasta jardineros, manicuristas, masajistas o taxistas.

Además de autorizar estos pequeños negocios, la nueva política legalizó la compra y venta de autos y de vivienda a particulares así como la autorización a los cubanos para viajar al extranjero sin tener que pedir permiso de salida a las autoridades como tuvieron que hacer durante varias décadas.

La política de Raúl Castro avalada por el Partido Comunista de Cuba, el único autorizado en la isla durante el Congreso en abril del 2011, sólo tendrá éxito “en una atmósfera de orden disciplina y exigencia”, agregó la información.

Muchos cubanos abrieron salas de cine privadas en las partes traseras de sus cafés o salas de juego aprovechando las ambigüedades de las reformas económicas recientes y estableciendo un negocio privado no previsto por las autoridades que dictaron las nuevas leyes.

Sin embargo la nota de Granma puntualizó que la exhibición cinematográfica que incluye las salas de tercera dimensión así como la organización de juegos computacionales, nunca han sido autorizados.

Las autoridades ratificaron la prohibición de la comercialización por vendedores ambulantes de artículos importados como alimentos, ropa, zapatos o artículos de aseo o de uso en el hogar.

Los trabajadores con licencia de “Modista” o “sastre” y de “Productor-vendedor de artículos varios de uso en el hogar” como los nomina la ley se dedicaron a vender artículos y productos que adquirían en la red comercial del país o con personas que los compraban en otras naciones. Sin embargo de acuerdo con lo estipulado, sólo pueden vender artículos confeccionados por ellos mismos.

Castro manifestó que con esta política espera lograr la eficacia económica sin que el sistema pierda su carácter comunista y sin que se pierdan algunos beneficios como por ejemplo los servicios gratuitos de salud y la educación también gratuita y masiva.

Según la nota informativa estas medidas son “correcciones necesarias para proseguir ordenando esta forma de gestión”. En tanto aseguró que “no se trata en lo más mínimo de dar un paso atrás; todo lo contrario, seguiremos avanzando decididamente en la actualización del modelo económico cubano”.  

AP