ROBERTO FLORES | @BETOFLORES67
22 de abril de 2017 / 05:53 p.m.

Antonio Mohamed pasó de ser el más criticado en las primeras horas del sábado a uno de los más ovacionados a las nueve de la noche, pues su estrategia le rindió frutos y con un solitario gol de un cachorro que ya se hizo adulto venció 1-0 a Tigres en el Clásico Regio 110.

Dejar a Edwin Cardona y Carlos Sánchez en la banca no le gusto a la hinchada albiazul, pero al final todo le salió al Turco, que dejó a su equipo al borde de la clasificación, mientras que el acérrimo rival terminó prácticamente eliminado de cualquier posibilidad de Liguilla.

César Montes una vez más se convirtió en el verdugo felino, al aprovechar la débil marca en un tiro de esquina en la segunda parte, para anotar el único gol del partido y su tercero en los Derbis Norteños.

En medio de un gran ambiente en el Gigante de Acero, ambos equipos sabían que en la cancha deberían de responder con un buen futbol y buscar ganar el duelo del orgullo.

Mientras Mohamed dejaba a dos estrellas en la banca, Ricardo Ferretti finalmente decidió no llevar ni a la banca a Guido Pizarro. Aunque pareció que otro que no vino al juego fue André Pierre Gignac, a quien una vez más le quedó grande este partido.

El juego, bajo un clima de 32 grados y mucha humedad en la casa albiazul, empezó con un Monterrey cerrando espacios en medio campo y apostando a provocar un error en la salida de los felinos.

El colombiano Francisco Meza ocupó el lugar en la contención de Pizarro con lo que Jesús Dueñas y Javier Aquino estuvieron de interiores, dejando a Andre Pierre Gignac por izquierda, Eduardo Vargas al centro e Ismael Sosa por derecha.

Los primeros 45 minutos fueron de pocas acciones de gol, fue más un duelo tozudo en medio campo, sin darse espacios, aunque fueron los auriazules los que buscaron más el arco rival.

Tanto André Pierre Gignac, Eduardo Vargas e Ismael Sosa fueron buen contenidos por Iván Piris, Cesar Montes y José María Basanta.

Rayados en los primeros minutos provocó algunos robos en la salida, pero no los aprovecharon. El único tiro franco a gol de Tigres fue al 22' por conducto del "Chaka" Rodríguez, pasando apenas por encima del arco de Hugo González.

Al 24' Funes Mori bajó un balón de pecho en el área, pero Hugo Ayala evitó su disparo.

Tres minutos después, parecía que Juninho cometía una mano en él área tras un intento de Basanta por meter el balón al centro, sin embargo, el árbitro Roberto García Orozco señaló que le había pegado en un costado del cuerpo.

Justo antes de terminar el primer tiempo, Dorlan Pabón no supo definir un pase de Funes Mori que se había llevado sin problemas a Juninho, el colombiano rebanó la pelota y no pudo aprovechar la opción.

Sin goles se fueron al descanso y los miles de aficionados que llenaron el estadio esperaban que para el complemento llegarán las emociones y los goles.

Pabón quiso lavar su error al 50' cuando entró con balón controlado al área y sacó un trallazo que Nahuel Guzmán atajó y evitó el gol. Tras la jugada se dio un conato de bronca por una fuerte entrada de Funes Mori sobre Aquino.

El táctico del futbol llegó al 56'. En un tiro de esquina César Montes aprovechó la pésima marca de Juninho y de derecha puso el 1-0 que hizo estallar al Gigante de Acero, para ser el tercer gol del "Cachorro" en los duelos fraternales.

La derrota prácticamente dejaba fuera de la posibilidad de Liguilla a Tigres, por lo que el "Tuca" mandó a Jürgen Damm y Lucas Zelarayán a la cancha en sustitución de Ismael Sosa y Francisco Meza; mientras Mohamed respondió con Carlos Sánchez por Chará.

Tigres estuvo cerca al 70' en un desborde de Damm que mandó un tiro-centro que Hugo González rechazó y en el rebote Zelarayán estrelló su disparo en un defensa.

Ferretti se la jugó y con 15 minutos por jugar mandó a Damián Álvarez por el capitán Juninho, dejando a Torres Nilo de central y Aquino de lateral izquierdo.

Carlos Sánchez estuvo a punto de hacer un golazo al 85' al tirar de media cancha estando Nahuel Guzmán adelantado, pero el balón se estrelló en el travesaño.

"¡Tienen miedo, tienen miedo, los Tigres tienen miedo, los Tigres tienen miedo!", era el canto del Estadio rayado mientras su equipo le cerraba todos los espacios al acérrimo rival y todavía al 90' Sánchez otra vez estuvo cerca del segundo.

Los aficionados albiazules terminaron saltando en sus butacas, sin acordarse del enojo de horas anteriores, lo más importante era ganar el juego del orgullo.

Damián Álvarez tuvo el empate al 94' en un remate a centro de Damm que el portero Hugo González evitó el gol al recostarse a su derecha.
Rayados se llevó un triunfo a lo Mohamed, sin espectacularidad, quizá sin un juego brillante, pero con lo que se necesita para ganar estos juegos, haciendo el gol a la hora buena y después canchando el partido.

Tres puntos de oro, con los que llegan a 27 y prácticamente sellan su boleto a la Liguilla, esperando solo en qué lugar entrarán, por su parte los Tigres le dicen casi adiós a la Fiesta Grande y ahora solo a pensar en la Vuelta de la Final de Concacaf el próximo miércoles en Pachuca.