8 de julio de 2013 / 01:05 p.m.

Monterrey• Para este 2013, se estima que el gobierno destinará 427 mil 228.3 millones de pesos para el pago de pensiones, lo que equivale al 2.4 por ciento del Producto Interno Bruto y se podría cubrir el 2.2 por ciento de la deuda pública nacional, detalla un estudio del Centro de Investigación Económica y Presupuestaria (CIEP).

Sin embargo, el 93.9 por ciento de este monto está destinado a las pensiones de CFE, Pemex, IMSS e ISSSTE, entre otros; motivo por el que se requiere una reforma que replanteé los contratos colectivos de trabajo de estos organismos, y contribuya a la sanidad de las finanzas públicas, opinó Sunny Villa, investigadora del CIEP.

“Tenemos un alto gasto sobre todo en las entidades de control presupuestario directo, en las paraestatales, sobre todo CFE (Comisión Federal de Electricidad) y Pemex (Petróleos Mexicanos), a qué se debe esto, pues a los contratos colectivos que han tenido los sindicatos y que han logrado que se les den ciertos derechos de pensiones, que sobrepasan lo que tendría un ciudadano promedio”, agregó.

El estudio del CIEP divide el esquema público de pensiones en contributivas y no contributivas, en donde las primeras son las asignadas a los organismos como IMSS, ISSSTE, CFE, FERRRONALES, LFC, Pemex y las Fuerzas Armadas; que entre todas acumulan un total de 401 mil 227 mil 368 millones de pesos.

Mientras que las no contributivas, aquellas pensiones que están destinadas para personas que durante toda su vida no aportaron recursos para ningún programa de ahorro para el retiro, como el proyecto federal 65 y más; que apenas abarca el 6.1 por ciento del total destinado por el gobierno federal.

“Definitivamente hay que revisar qué pasa con las pensiones de Pemex, de CFE, de LFC, que son los que hacen una mayor incidencia en el total del gasto público”, dijo.

Por otro lado, mencionó que los Sistemas de Ahorro para el Retiro (Afores) han resultado una buena herramienta para restar presión al sector público a la hora de asignar pensiones.

“Los impuestos y comisiones que se cobran (en las Afores) son una merma para quienes están ahorrando, pero cuando lo vemos en términos generales para el país, el hecho de que lo veamos en cuentas individuales (donde cada quien ahorra para su pensión) es un gran paso para quitar presión a las finanzas públicas”, añadió.

En este mismo sentido opinó Alejandro Múzquiz Díaz, Director de Operaciones y Servicio al Cliente SURA (empresa del ramo de las Afores), quien señaló que los sistemas de ahorro para el retiro no sólo disminuyen la carga financiera al Gobierno, sino que también, al permitir realizar inversiones los recursos de los trabajadores, “contribuyen a la economía del país impactando en las áreas productivas”.

Sin embargo, mencionó que el reto que aún tienen estos sistemas de ahorro para el retiro es incrementar los saldos de los trabajadores, para que estos tengan una mejor pensión al final de su vida laboral; así como atraer a aquellos que laboran de forma independiente.

“Si no cuentan con recursos para la vejez, implicará destinar recursos necesarios para el desarrollo hacia la manutención de la población que quede en el desamparo o menos favorecida”, concluyó.

DANIEL ANGUIANO