TOMÁS VÍCTOR LÓPEZ

18 de abril de 2015 / 11:54 a.m.

Desde hace 45 años, Ángel Soriano ha demostrado ser uno de los más fervientes aficionados de los Tigres.

Su casa identificada como “La Cueva del Tigre Mayor” es algo parecido a un santuario dedicado al equipo de la Universidad.

Al llegar a la calle Crisa de la colonia Industrias del Vidrio es fácil identificar su pasión por el equipo de la UANL.

Las paredes pintadas de azul y amarillo muestran imágenes de jugadores y personajes que han escrito páginas importantes del equipo, incluso él mismo ha pintado retratos de técnicos y jugadores campeones.

“Pues fíjate que son cosas que uno no entiende, son raíces que se van arraigando cuando conoces un equipo desde que nace y poco a poco te vas enamorando de ellos y por la garra que en aquellos años le metían”, señala el fanático.

“Jugaban con garra, con corazón, con cariño, se la partían y es una cosa que se va arraigando en uno, saber que nos represente un equipo de garra”.

La casa muestras fotos, retratos y pinturas de figuras de todos los tiempos, personajes que defendieron la camiseta azul y amarillo prácticamente desde nació la franquicia.

En otro tiempo Soriano organizó grupos de animación como La Porra Rítmica, La Porra de Sol, La Super Porra Tigres y la primera porra femenil.

También organizó viajes para apoyar en los partidos de visitante, en plazas difíciles como lo fue la del Zacatepec.

Soriano destaca que en otra época la idea de dejar entrar menores gratis acompañados de un adulto con boleto pagado creó una generación de aficionados que más adelante apoyaron cuando el equipo descendió a la Primera “A”.

“Fíjate que en aquellos años se dejaba entrar a los niños con un adulto… y esos niños crecieron, se hicieron hombres, se casaron, tuvieron hijos, y cuando nos fuimos a Segunda División en 96, ahí se vio el cambio”, señala Soriano.

“Porque todos esos muchachos jóvenes se subieron al barco y no lo dejaron hundir…y ahí comenzó esto de tener el estadio lleno cada temporada”.

¿Y EL CLÁSICO?

Ángel Soriano Molar confía que Tigres ganará los tres puntos en el clásico de este fin de semana.

“Bueno, eso ya es una ventaja, que estemos jugando en casa…los cásicos siempre han sido impredecibles porque no hay favorito…a la hora de los “trancazos” la realidad es que sacan la casta, el orgullo y por muchos años ha sido un juego especial aunque digan que es un juego más, no es un juego más”, indica el aficionado.

“Queremos ganar, de perdido 2-1 y si se puede más pues más…ya Sobis se está poniendo al tiro, Guerrón le ha estado echando las ganas y pues toda la raza verdad que está atrás que están echándole ganas y yo pienso que vamos a disfrutar un gran clásico y pues que gane el mejor…nosotros”.

EL APUNTE

Cuando Ángel Soriano comenzó como fanático de Tigres, los actuales dirigentes de la barra Libres y Lokos no habían nacido.

LA FRASE

“Ahorita tengo 71 años… pero seguimos mostrando a los jugadores que detrás de ellos hay una gran familia porque no somos, amigos, ni aficionados, los Tigres somos una familia que estamos unidos apoyando al equipo: Ángel Soriano.

LA CABALA

Así como Ángel Soriano se dejó crecer el pelo hasta que Tigres fuera campeón, ahora se quedará pelón hasta que agreguen otra estrella.