RAFAEL RIVERA
29 de julio de 2015 / 08:38 p.m.


En el estadio Universitario, Tigres y River Plate disputaron el partido de ida de la final de la Copa Libertadores, cuyo primer tiempo fue marcado por una serie de sucesos emocionantes. Durante los primeros 45 minutos, tantos los felinos como los pamperos desataron la emoción de los fanáticos con sus embates ofensivos, aunque fue el silbante Antonio Arias el que desató la euforia.

Al minuto 25, cuando los felinos se preparaban para cobrar una falta, el silbante paraguayo detuvo el encuentro, para ordenar la pausa por hidratación. La medida provocó la molestia de los pupilos de Ricardo Ferretti, ante el momento en que fue llevada a cabo esta medida, la cual sorprendió a los jugadores auriazules, quienes reclamaron al silbante, quien decidió continuar con la pausa.