16 de agosto de 2013 / 03:48 p.m.

 Ciudad de México  • Al referirse a la reforma del sector energético realizada en México, el diario español El País señala en una de sus editoriales que la expropiación petrolera de 1938, símbolo del orgullopatrio, ha acabado convirtiéndose en un lastre para el desarrollo.

"La estatal Pemex es un gigante obsoleto y afectado por la corrupción. Baste señalar que la producción petrolera se ha reducido en una cuarta parte en los últimos 10 años. Y que México, que cuenta con enormes reservas de hidrocarburos, debe importar ya gas y gasolina", dice el rotatito.

"(Enrique) Peña Nieto sabe que camina en un campo minado y, hábilmente, ha reivindicado el espíritu de Lázaro Cárdenas. El padre de la nacionalización petrolera nunca rechazó la inversión privada, que se prohibió dos décadas más tarde. Y así, el presidente mexicano dice volver a los cánones del cardenismo con una reforma cauta: no se trata de privatizar, sino de abrir la puerta a la inversión para la exploración y explotación, sobre todo de yacimientos no convencionales".

El diario refiere que el PAN considera la reforma insuficiente, pero añade que "es improbable que se oponga a ella".

La izquierda radical, encabezada por Andrés Manuel López Obrador, habla de "atraco" y promete movilizar a las masas; la izquiera moderada del PRD se opone a tocar la Carga Magna y propone cambios en el régimen fiscal y presupuestario. Pero en el partido no faltan dirigentes que quieren sacar tajada en su lucha por el liderazgo y abogan por romper la baraja.

Finalmente, la editorial explica que "sería deseable que el PRD se mantenga unido y fiel al espíritu de diálogo que le llevó a firmar el Pacto por México. En juego está la viabilidad económica del país.

— REDACCIÓN NEGOCIOS