4 de junio de 2013 / 01:00 p.m.

  

México  • Si el desarrollo de infraestructura es uno de los puntos estratégicos de este gobierno para el crecimiento económico del país, la federación debe analizar la viabilidad de que los grandes proyectos puedan llevarse acabo, apuntó Norman Anderson, presidente y CEO de CG-LA Infrastructure.

“El Plan Nacional de Desearrollo tiene visión de largo plazo y con ello el gobierno mexicano tiene un mapa hacia el futuro, ahora se deben ver los proyectos prioritarios y analizar si el programa va a ayudar a México a ser productivo y si en verdad se van a poder echar a andar éstos.”

De acuerdo con Anderson, ha cambiado de manera importante el paradigma de infraestructura a escala mundial, el cual sin duda se ha vuelto muy complicado para arrancar los proyectos.

Seguró que el sector público tiene su papel y es muy complicado porque el sector privado no quiere asumir todos los riesgos que el gobierno quiere compartir con éste.

Ello, advirtió, provoca que las negociaciones sean prolongadas incluso por años y eso perjudica las obras, se tardan más de lo que deberían o en el peor de los casos ni se echan a andar.

Dijo que México debe aprovechar su posición privilegiada a escala global, en específico en materia portuaria, ya que el país tiene salida a dos océanos; sin embargo, tiene que resolver los retos que tiene en dos puertos prioritarios como lo son Veracruz y Lázaro Cárdenas.

Anderson aseguró que estas dos terminales navieras están subdesarrolladas e impiden al país detonar su potencial.

“La logística es esencial, se deben impulsar los sectores carretero, de ferrocarriles y de estaciones multimodales, entre otros, si el país desea ser productivo y quiere hacer una asociación con Estados Unidos en cuanto a producción con las maquilas, lo que le daría mayor valor agregado a la producción y exportación, como lo hace Asia.”

Destacó que México es una nación casi virgen en cuanto a su capacidad de infraestructura de punta y esa debe ser su meta en los años por venir, pensándola como algo estratégico, una inversión de la presente generación para las próximas, por lo que las responsabilidades de hoy son muy importantes, pero con visión de 40 años, no de corto plazo.

Patricia Tapia