11 de marzo de 2013 / 02:03 p.m.

En el Distrito Federal y el área metropolitana circulan diariamente de 300 a 400 pipas pirata dedicadas a la distribución de gas LP, que en su mayoría es robado de los ductos de Petróleos Mexicanos (Pemex) y que les genera a los delincuentes ventas aproximadas de 10 millones de pesos diarios.

Al respecto, Miguel Tapia Velasco, director de Central de Fugas, aseguró que con la circulación de estos autotanques se venden en el centro del país por lo menos un millón 666 mil litros del combustible por día.

Es por ello que el valor del mercado ilícito se calcula en 10 millones de pesos diarios, lo que fomenta estas prácticas ilegales y al mismo tiempo el robo de unidades a gaseras formales.

Asociaciones empresariales han denunciado constantemente ante la Secretaría de Energía (Sener) la presencia de estas unidades en la calles; sin embargo, hasta el momento no han llevado acciones necesarias que combatan y erradiquen estos actos ilícitos.

Anteriormente, las pipas ilegales podían ser fácilmente identificadas ya que portaban logotipos sin registro, con colores y nombres desconocidos; no obstante, ante la advertencia de que se trataba de ventas sin registro, los delincuentes comenzaron a piratear las marcas legales a fin de camuflar sus prácticas.

El directivo aseguró que el combustible comercializado en las calles es de procedencia ilícita, principalmente del que es robado de los ductos de Pemex, ya que las empresas establecidas no venden el producto a pipas que no se encuentran registradas debidamente ante la Sener.

“No se sabe dónde se están abasteciendo, todo el mundo sabe que los grupos de delincuentes organizados son los que están protegiendo y dando soporte a los que perforan los ductos de Pemex”, dijo.

Riesgos a la población

Entre los principales riesgos de estas prácticas están la falta de mantenimiento que se les da a estas unidades, lo cual podría generar accidentes o incendios en el momento en que abastecen los hogares, además de que no cuentan con ningún tipo de verificación a los medidores, por lo que también venden litros incompletos a nombre de empresas legales.

También se corre el peligro de que verifiquen la vulnerabilidad de los hogares a fin de cometer ilícitos posteriores.

“Ya los dejaste entrar a tu casa y ya vieron quién está y les pasan el tip a los delincuentes para que asalten tu casa y no sabes de dónde viene esta línea ilícita, cuando inicia con este tipo de personas”, afirmó.

 — NAYELI GONZÁLEZ