11 de abril de 2013 / 11:54 a.m.

México • En caso de que prospere la iniciativa de reforma en el Congreso que busca clasificar las baterías desechables como “"residuos peligrosos"”, la venta de pilas pirata en México ascenderá a 60 por ciento del mercado total y dejar sólo 40 por ciento a los productores formales, aseguró la Asociación Mexicana de Pilas (Amexpilas).

La asociación explicó que la comercialización de productos apócrifos en el país ya acapara 40 por ciento de las ventas totales, es decir, de cada 10 pilas que se venden, por lo menos 4 son piratas, lo que perjudica directamente a los consumidores.

No obstante, agregó que de aprobarse la minuta se tratará a estos productos como residuos peligrosos, con lo cual el tamaño del comercio ilegal se incrementará en 20 puntos porcentuales para llegar a 60 por ciento del mercado, dañando con ello la industria, pero principalmente a la población en general debido a la invasión de pilas de mala calidad.

La Amexpilas sostuvo que el proyecto de decreto por el que se reforma el artículo 31 de la Ley General para la Prevención y Gestión Integral de los Residuos, aprobado el pasado 14 de marzo por parte de la Comisión de Medio Ambiente y Recursos Naturales de la Cámara de Diputados, no toma en cuenta diversos estudios que demuestran que las pilas de los fabricantes formales no representan un peligro para el medio ambiente.

Aún así, se prevé que en los próximos días los legisladores revisarán el dictamen, el cual tiene como objetivo clasificar como “residuos peligrosos” a las pilas y baterías, a pesar de que son considerados “"residuos sólidos urbanos"”.

La reforma “"que fue promovida por el entonces senador y actual diputado Silvano Aureoles, establece que el manejo de pilas o baterías eléctricas que contengan litio, níquel, mercurio, cadmio, manganeso o zinc deberán sujetarse a un plan especial de residuos peligrosos, aun cuando en ningún otro país se considera de esta forma, por lo que el dictamen aprobado de la reforma a la ley no es compatible y carece de sustento alguno"”, afirmó la asociación.

Ante esto, la Amexpilas insiste en que de aprobarse esta reforma se afectará a todos los consumidores, ya que también provocará un aumento en el precio final de pilas y baterias desechables de entre 15 y 20 por ciento.

Según datos de la valuadora Nielsen, el mercado de pilas y baterías desechables en México tiene un valor de 4 mil 500 millones de pesos.

Amexpilas sostuvo que también se tendrá un impacto negativo en los tres niveles de gobierno, toda vez que crecerán de manera innecesaria los costos para la recolección y procesamientos de los residuos, sin que implique proteger el medio ambiente.

Esta reforma “"obligará a los gobiernos federal, estatal y municipal a invertir en infraestructura para el manejo de dicho residuo peligroso"”, aseveró.

Ante esta situación, el gremió llevó a cabo una serie de estudios científicos realizados por parte de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) y el Instituto Politécnico Nacional (IPN), en donde se argumenta que las pilas del mercado formal no representan un peligro.

Al respecto, Benjamín Ruiz Loyola, jefe de la Sección de Química Experimental y Aplicada de la Facultad de Química de la UNAM, aseguró que “"las pilas primarias del mercado formal en ningún caso constituyen un residuo peligroso desde el punto de vista de su toxicidad"”.

En otro documento elaborado por el IPN, titulado “"Determinación de peligrosidad de pilas usadas complementada con el ciclo de vida"” se afirma que “"el costo financiero del reciclado y/o confinamiento controlado de las pilas usadas no se justifica en función del potencial beneficio de recuperación de materiales, toda vez que no existe un impacto ambiental significativo"”.

Según los estudios, las pilas del mercado formal no contaminan el ambiente ni causan daños a la salud, por lo que incluso pueden desecharse en la basura, junto con otros residuos inorgánicos.

ClavesResiduos urbanos

Expertos del IPN y la UNAM afirman que las pilas no contienen materiales químicos como mercurio, cadmio y plomo, por lo que es innecesario reciclarlas o crear depósitos especiales para desecharlas.

La Semarnat se refirió al cambio como una situación que “"no resuelve la problemática planteada y por el contrario genera un procedimiento distinto al establecido en la propia ley para determinar cuándo un residuo se ha de considerar peligroso"”.

Las pérdidas por la venta de pilas pirata asciende a mil 800 millones de pesos; no obstante, este monto puede incrementarse a 2 mil 700 millones de aprobarse la nueva norma.

NAYELI GONZÁLEZ