EDUARDO TORRES | @edutorresr
27 de septiembre de 2017 / 11:17 a.m.

Para la mayor parte del país, Tigres iba a comenzar a jugar la noche del martes y terminaría en la madrugada del miércoles, contra un rival que llevaba 6 juegos sin perder y 2 de sus 3 últimos juegos en casa habían sido triunfos. Además, Tigres también se enfrentaba al no haber ganado como visitante, no era un partido sencillo.

La forma de juego de ambos equipos era una incógnita, pero no solo desde el parado táctico, sino desde cómo iban a desarrollar su fútbol. En algunos lapsos, Tijuana parecía un equipo pasivo que cedía a Tigres el balón, pero en otros momentos la agresividad imperó y con balón estuvieron generando constantes aproximaciones al arco. Formaron con un 5-2-3 y dieron la sorpresa alineando a Bolaños, Bou e Iturbe en el ataque, Coudet sacrificó un volante como Corona para sumar al ecuatoriano Bolaños.

Por su parte, Tigres tenía claro que defendería en 4-3-1-2 y atacaría con una línea de 3 en diferentes fases, con 3-4-3 y 3-3-4 para poder ensanchar a los 5 defensores que utilizaba el equipo local y tratar de generar algunos espacios donde los delanteros centrales encuentren balones.

El tema de la posesión estuvo prácticamente siempre del lado de Tigres, la primera parte terminó con un 40% - 60%, sin embargo las sensaciones eran distintas y parecía que Tijuana tenía más el balón porque lo movía en zonas más ofensivas que Tigres, para la segunda parte se tuvo un 54% - 46%, y estas cifras claramente son elevadas por los últimos minutos donde Xolos fue ampliamente dominante.

Tigres tuvo 6 disparos de los cuales 4 fueron al arco, Tijuana tuvo 13 disparos con 7 en dirección de portería. La jugada más clara para los visitantes fue el 0-1 definitivo, y las jugadas más claras de los locales fueron atajadas destacadas de Nahuel Guzmán.

El futbol no está siempre ligado al merecimiento, y mencionarlo quizá para muchos no es agradable, pero en varios momentos del juego Tijuana fue mejor a Tigres y la derrota resulta injusta para ellos, sin embargo Ricardo Ferretti y sus jugadores comprendieron y le dieron la lectura correcta el juego que, a la larga, les daría los 3 puntos y su primer triunfo como visitantes.

SR