8 de mayo de 2013 / 02:11 p.m.

México • El gobernador del Banco de México, Agustín Carstens, aseguró que los aumentos de precios en alimentos básicos, como el huevo, se deben a problemas sanitarios que se disiparán en el corto plazo.

Al participar en la 23 Convención de Aseguradores de México, el funcionario afirmó que debido a estos aumentos, el trabajo del Banco de México para controlar la inflación se ha complicado; sin embargo, se trata de fenómenos transitorios que no implican un alza generalizada de precios.

“"En el corto plazo, el trabajo se nos ha complicado precisamente por estos choques temporales, pero, como se dice, son choques temporales y deberían de disiparse; por lo mismo, el Banco de México se va a mantener muy vigilante ante esta situación. Pensamos que son transitorios, que no implican un aumento generalizado en los precios. No vemos que impacten sobre el resto de la economía"”, aseguró.

Carstens insistió en que se espera que los precios tiendan a revertirse, con lo cual la inflación regresará a un rango inferior a 4 por ciento y que, en el mediano plazo, siga su trayectoria hacia el objetivo del banco central, de logar una inflación de 3 por ciento.

“"El Banco de México va a estar muy vigilante de estos fenómenos. Creo que hemos hecho un avance muy importante a través de los años, al reducir de manera estructural las presiones inflacionarias"”, dijo.

CRECER 6%, VIABLE

Carstens aseguró que es alcanzable lograr un crecimiento del producto interno bruto de 6 a 6.5 por ciento; sin embargo, México debe aprovechar la crisis mundial para concretar reformas profundas que ayuden a combatir la pobreza.

“"Nosotros no podemos confiar del crecimiento externo para que México siga progresando a la tasa que veníamos progresando. El crecimiento potencial de México es entre 3.5 y 4 por ciento. Vamos a suponer que el entorno externo nos añade un punto porcentual, eso nos llevaría por ahí de 4.5 o 5 por ciento, y con las reformas estructurales añadimos un punto y medio por ciento adicionales, pues ya estamos hablando de tasas de crecimiento de 6 y 6.5 por ciento"”, dijo.

En ese sentido, el gobernador del banco emisor destacó que mientras la economía mundial se recupera, México debe aprovechar para hacer las reformas e implementarlas, pues tomará tiempo para que surtan efecto.

“"Esto nos podría dar con el tiempo más o menos 1.5 o 2 por ciento adicional de crecimiento, dependiendo de la profundidad de las reformas y del tiempo de implementación, y después de eso hay que sumarle todavía el rezago que tenemos por la falta de crecimiento mundial, y eso ya nos pondría en un nivel cercano a tasas de 6 y 6.5 por ciento.

Entonces, yo creo que es una meta alcanzable y creo que debemos concentrarnos en estas reformas, hacerlas las más profundas posibles, porque de esa manera los resultados se van a ver mucho más rápido en términos de crecimiento, creación de empleos y abatimiento de la pobreza"”, concluyó.

Carstens recalcó el riesgo que se corre por una eventual reversión de capitales foráneos en México de presentarse un aumento de tasas de interés en países desarrollados.

ANTONIO HERNÁNADEZ