7 de junio de 2013 / 02:45 a.m.

El surgimiento de agencias articuladoras ayudaría a mitigar la difícil situación financiera y médica del IMSS, según especialistas.

 

Monterrey.- • Una alternativa para volver más eficientes las operaciones administrativas de los servicios de salud pública del país puede ser el surgimiento de las agencias articuladoras, es decir, intermediarios, según expositores del panel: "El paradigma emergente de la salud y su efecto en el costo de compensación de las empresas", en el Foro Internacional de IMEF 2013.

José Alarcón, socio líder de la práctica del sector salud de PwC, Miguel Ángel González Block, director ejecutivo del Centro de Investigación en Sistemas de Salud, explicaron que una agencia articuladora haría que interactuaran los jugadores del sistema en el sector salud, que son la autoridad, los fondos y la población.

"La agencia articuladora va a permitir que alguien vigile que realmente eso se dé (mejor prestación de servicios)", añadió.

Dadas las actuales condiciones que enfrenta el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), las agencias articuladoras serían un intermediario entre la población y los prestadores del servicio de salud, contribuirían a que los organismos de salud ofrecieran mejores servicios y los motivarían a la competencia, comentó Alarcón.

"La agencia articuladora va a permitir que alguien vigile que realmente eso se dé (mejor prestación de servicios)", añadió.

Agregó que la forma de actuar de estas agencias se basa en cuatro pilares, que son la creación de un padrón portable de usuarios, es decir, que pueda transferir la información entre la articuladora que el beneficiario elija, así como llevar un registro de los hospitales asociados.

Otro punto, señaló el socio de PwC, es que una agencia articuladora vigilaría que los recursos que reciben los organismos de salud se aplique a los objetivos destinados, y que estén sujetos a los resultados de cada institución.

Un segundo elemento, mencionó, garantizaría a los beneficiarios el acceso a los servicios de salud y, finalmente, que estos paguen por la salud y no por los procedimientos, es decir, que el pago que el usuario haga sea en función de la solución o la disminución del riesgo en la salud.

"Una gran cantidad de funciones se concentrarían en estos entes (las agencias articuladoras) por principio de eficiencia administrativa", agregó Alarcón.

Asimismo, señaló que otros de los objetivos de las agencias articuladoras es propiciar que las aseguradoras tengan mayor presencia en el mercado del sector salud, que actualmente tienen el cuatro por ciento de participación.

Así como garantizar la eficiencia de los servicios, la equidad, la satisfacción del cliente y, por consiguiente, una mejor salud en la población.

Este esquema, consideró por su parte, Manuel Ángel González Block, director ejecutivo del Centro de Investigación en Sistemas de Salud, surgiría en medio de la problemática que enfrenta el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), dado que la productividad del instituto está en riesgo.

"Aproximadamente, 125 mil millones de pesos (crecería el gasto operativo del IMSS) a 200 mil millones de pesos; de tal suerte que conforme tratamos de resolver la demanda, la capacidad de las instituciones para responder se ve muy limitada", dijo.

En estas condiciones, las agencias articuladoras, que serían un intermediario entre la población y los prestadores del servicio de salud, contribuirían a que los organismos de salud prestaran mejores servicios y los motivarían a la competencia, comentó Alarcón.

El especialista señaló que el gasto en administración del Instituto Mexicano del Seguro Social es excesivo; actualmente, es del 12 por ciento de sus egresos totales; sin embargo, se espera que en los próximos años este se incremente.

DANIEL ANGUIANO