1 de octubre de 2013 / 03:26 p.m.

El gobierno argentino prorrogó el martes por tres meses el plazo para ingresar dólares no declarados al mercado luego de que entraran unos 341 millones de divisas, menos del 10% de la expectativa oficial.

BUENOS AIRES- La medida, recogida en un decreto del Boletín Oficial firmado por la presidenta Cristina Fernández, fue dispuesta después de que la víspera venciera el plazo original para adherirse al plan. La prórroga fue adoptada por "razones operativas y con la finalidad de permitir que una mayor cantidad de sujetos interesados puedan exteriorizar sus tenencias y acogerse a los beneficios" de la norma, señala el decreto. Desde que entró en vigor el 1 de julio mediante una ley impulsada por el oficialismo y hasta el lunes, el llamado plan de "exteriorización de capitales" sumó 341,66 millones de dólares a través de 8.046 operaciones de suscripción de Certificados de Depósitos de Inversión (Cedin), informó la agencia oficial de noticias Télam. Otros medios de prensa señalaron que ingresaron 260 millones. Sin embargo, el gobierno esperaba el blanqueo de unos 4.000 millones. Ricardo Echegaray, titular de la entidad recaudadora de impuestos, admitió que la medida que buscaba entre otras cosas sumar más dólares a las alicaídas reservas del Banco Central no dio los resultados que se esperaban y que le había recomendado a la presidenta que no extendiera el plazo para adherirse, en declaraciones realizadas hace dos días al portal informativo Infobae. El decreto destaca que "la exteriorización de capitales", que se puede hacer mediante los Cedines y otros instrumentos financieros, "permite emplear recursos líquidos ociosos para financiar inversiones productivas y sociales que apuntalen el proceso de crecimiento, profundicen la reindustrialización iniciada en 2003 y permitan la inclusión de vastos sectores de la sociedad". Pero para sus críticos, el blanqueo de dólares premia a los evasores fiscales y daña la imagen del país. En el sector inmobiliario existía una fuerte expectativa de que el uso de Cedines agilizara la compra venta de inmuebles, muy deprimida desde que el gobierno restringía la compra de dólares a fines de 2011 para detener la incesante fuga de capitales. Los Cedines pueden destinarse a la compra de terrenos, lotes y locales, así como a la adquisición de materiales para la construcción y refacción de viviendas. Aquellos que los usan pueden canjearlos por los billetes estadounidenses. Además, el blanqueo de capitales permite a las personas físicas o jurí¬dicas ingresar sus dólares no declarados al circuito formal de la economía a través de otros dos instrumentos nominados en la moneda estadounidense: el Bono Argentino de Ahorro para el Desarrollo Económico, que vence en 2016 y paga un interés de 4% anual, y el Pagaré de Ahorro para el Desarrollo Económico. La idea era que con los fondos que ambos captasen se financiarí¬an obras de infraestructura y energía. Uno de los puntos más cuestionados del blanqueo por los partidos opositores es que los sujetos que adhieren al mismo no están obligados a informar al fisco el origen de los fondos y por lo tanto quedan liberados de cualquier acción civil, comercial y penal tributaria en su contra. También están eximidos del pago de impuestos por las sumas que declaren. Según el viceministro de Economía Axel Kicillof unos 200.000 millones de dólares no declarados por los argentinos se encuentran ocultos en el paí¬s y el exterior. En 2008 y 2009 tuvo lugar una medida oficialista similar en Argentina que permitió un blanqueo de unos 4.000 millones de dólares. AP