CORTESÍA SERGIO GONZÁLEZ | LA AFICIÓN
28 de abril de 2016 / 10:25 a.m.

Tigres cayó cuatro a dos en la Final de la Liga de Campeones de la CONCACAF ante América; sin embargo, Ricardo Ferretti no lamenta de más la derrota y ya piensa en enderezar el camino rumbo a la Liguilla del Clausura 2016.

"Sí es un golpe no lograr el objetivo, somos profesionales y tenemos que superarlo lo más pronto posible; si entramos a la Liguilla podemos enderezar un poco", dijo un sereno Tuca en el ocaso del duelo en el Azteca; ahora, la reflexión es para ofrecer a su afición una sonrisa en el presente certamen.

"El fracaso existe porque tú no intentas, a lo mejor del cero al cien no logras el objetivo, pero logras un resultado. Vamos a seguir intentando darles la alegría".

Fiel a su estilo, Ferretti quiere rápidamente olvidar el trago amargo, uno de varios que ha enfrentado en el futbol mexicano en su vida, que podría costarle el puesto, ya que los últimos resultados han despertado en su hinchada la petición de su cabeza.

"Siempre que pierdo, hasta en las canicas, me duele perder, es un dolor grande. El puesto de un entrenador es como la muerte. En cualquier momento puede suceder si no te cuidas", apuntó.

Respecto al partido, Ricardo no le dio vueltas. Michael Arroyo ingresó para las Águilas y sentenció con su tanto tras acción individual, apuntalado con la colaboración de José Daniel Guerrero.

"Meten dos goles, tenemos un primer tiempo aceptable, teníamos que arriesgar y la jugada individual del jugador del América nos descontrola. Creo que fue ese detalle de la jugada de Arroyo donde perdemos el partido. Siempre que hay un cambio, el entrenador piensa mejorar; tal vez sí (también ayudó a América el ingreso de Chepe Guerrero).

Además, para Ferretti, el balance de su trabajo sería cincuenta - cincuenta. Dos torneos, una Final y la esperanza, aún, de Fiesta Grande.

"En CONCACAF las cosas nos salieron más o menos; en el torneo local tenemos dos partidos, creo que nos hemos quedado un poco abajo".