28 de enero de 2013 / 02:33 p.m.

México • Casi 44 pequeñas y medianas distribuidoras de gas LP se encuentran en peligro de declararse en bancarrota, debido a las caídas en la venta de este combustible en el interior del país, así como a la falta de una modificación a la normatividad de precios.

“"A partir de 2013 tenemos una situación muy deteriorada económicamente, con varias de las empresas afiliadas en riesgo de desaparecer, y que de no poder continuar sus operaciones, estamos hablando de 44 negocios con problemas de liquidez"”, advirtió Víctor Figueroa, director general de la Asociación de Distribuidores de Gas (Adigas),

El directivo sostuvo que cada una de las empresas genera un promedio de 100 empleos directos, de tal forma que los problemas económicos de las 44 distribuidoras ponen en riesgo por lo menos 4 mil 400 plazas laborales.

Ante la situación que guardan sus agremiados, para este año no se tienen planeadas inversiones por parte de los empresarios, aseguró.

Sostuvo que la crisis que enfrentan los distribuidores pequeños y medianos, es una oportunidad para que las grandes empresas acaparen el mercado, lo cual permitiría que en el largo plazo se formen monopolios.

Adigas tiene 64 agremiados que trabajan en el interior del país, principalmente en las zonas rurales, por lo que estos habitantes también cuentan con un menor poder adquisitivo.

Es así que el incremento paulatino en el costo del gas LP ha generado que en los últimos cuatro años se haya perdido 15 por ciento del mercado que consumía este combustible y que ahora usa la leña como su principal fuente de energía, toda vez que tiene un fácil acceso a ella.

“"El uso de la leña se ha incrementado de manera importante, toda vez que 34 por ciento de la platilla nacional de consumo energético la usa."”

Mencionó que factores como el incremento en el precio de la gasolina, peaje carretero, entre otros, también contribuyen a la pérdida de mercado, toda vez que los altos costos de distribución impiden a muchas empresas hacer largos recorridos a fin de vender el gas.

Hasta hace algunos años, los recorridos alcanzaban distancias hasta de 300 kilómetros a fin de llegar a los consumidores y comunidades más apartadas; no obstante, ahora apenas logran superar los 90 kilómetros, con lo cual han perdido mercado y competitividad.

Esta situación es aprovechada por los grandes distribuidores, que cuentan con la liquidez suficiente para llegar a zonas de difícil acceso, así como a intermediarios que terminan vendiendo el gas LP a un precio de 14 pesos por kilogramos en vez de los 11 a los que se debe comercializar oficialmente.

Por otro lado, dijo que la oportunidad que están aprovechando las grandes empresas podría generar en el futuro importantes monopolios, una vez que hayan desaparecido las compañías pequeñas y medianas.

Esto generaría una desventaja no solo a la población en general sino también al gobierno, pues estos grandes corporativos son difíciles de controlar o transparentar dado su alto poder adquisitivo.

Es por ello que como parte de las modificaciones que se harán con una nueva reforma energética, el directivo espera que el sector del gas LP sea tomado en cuenta

NAYELI GONZÁLEZ