12 de julio de 2013 / 02:14 p.m.

Monterrey • Las medianas empresas en México pagan casi el doble por los servicios de energía eléctrica en comparación de lo que los negocios de dimensiones similares pagan en Estados Unidos, aseguró Régulo Salinas, presidente de la Comisión de Energía de la Confederación de Cámaras Industriales de los Estados Unidos Mexicanos (Concamin).

"En marzo del presente año el costo de la energía para la gran industria mexicana alcanzó 47 por ciento porcentaje superior a lo que pagan las empresas del país vecino, mientras que el costo para las compañías medianas fue 97 por ciento superior", explicó Salinas.

Agregó que la Concamin realizó un análisis del combinado de todas las tarifas durante el tercer mes de 2013, cuyos resultados revelaron en México la energía eléctrica fue 22 por ciento más cara que en EUA; dado que en el vecino país pagaron 9.69 dólares por kilowatt hora, mientras que dentro del territorio mexicano se pagó 11.86 dólares por la misma cantidad de energía eléctrica.

"Esto quiere decir que está habiendo subsidios cruzados del sector industrial a otros sectores, al ser las tarifas industriales entre 47 y 97 por ciento más altas que en EUA, mientras que el promedio de tarifas en México son sólo 22 por ciento mayores", agregó.

Ante esto se requiere contar con una oferta final de energéticos que sea mucho más eficiente y competitiva que la actual; explicó Salinas; es decir, contar gas natural y electricidad a precios competitivos y con la logística de transporte necesaria para hacerlos llegar hasta las plantas productivas.

"Por ejemplo, en el caso del gas natural, se tiene abundancia de recursos en la frontera, sin embargo, por las restricciones actuales en la infraestructura de transporte, no se puede hacer llegar a todo el país", comentó.

En este sentido agregó que una reforma energética debería plantear la inversión privada en las actividades de exploración y producción de petróleo de crudo y gas; así como en todas las actividades relacionadas con la petroquímica y permitir la participación directa en la generación de energía eléctrica.

"Con ello no estamos sugiriendo que la nación pierda la propiedad de los hidrocarburos; simplemente que comparta el riesgo tan alto de estas actividades con la iniciativa privada".

"De esta manera inyectaría recursos a un sector que se ha quedado rezagado en cuanto a la producción de crudo y gas, ha perdido eficiencia económica en las tarifas eléctricas, y necesita inversión en logística de petrolíferos, en transporte de gas y en transmisión eléctrica", explicó Salinas.

Asimismo, concluyó en que de darse dichos cambios en el sector energético, los resultados se verían en el corto y el mediano plazo, sobre todo por el crecimiento en la actividad económica tras las modificaciones.

DANIEL ANGUIANO