10 de septiembre de 2013 / 02:02 p.m.

Monterrey • Abel Hibert, presidente del Colegio de Economistas de Nuevo León y ex comisionado de la Cofetel, señaló que la propuesta deja la incógnita de cómo el Gobierno federal recaudará los recursos para solventar los gastos del Seguro Universal y de Desempleo.

“Son temas que cuestan cerca de 600 mil millones de pesos. No sé hasta qué punto Pemex va a dejar de tributar, porque está disminuyendo”.

“Y por otra parte, la eliminación del IETU y del IDE pues sí, ahorita le aplaude todo mundo, pero me pregunto de dónde van a sacar los 50 mil millones de pesos que están recaudando”, dijo.

Asimismo, criticó la aplicación de un gravamen a la industria refresquera bajo el argumento de un combate a la obesidad; pues dijo, esto no garantiza una disminución en dicha problemática.

“Y la otra, la tercera parte se va a los gobernadores, esa parte desgraciadamente, son ingresos participables, entonces quítale de los 240 mil millones de pesos que recaudaría (con la reforma), pues no le ajusta (al gobierno)”, añadió Hibert.

Por su parte, especialistas fiscales de la consultoría Deloitte, consideraron que la propuesta de reforma hacendaria se quedó corta.

Afirmaron que le falta claridad en algunos aspectos y estuvo influida por la actual situación política que atraviesa el país.

Mauricio Martínez y Manuel Villalón, socios de impuestos de la consultora Deloitte, señalaron que a la propuesta le faltó la inclusión de la aplicación del IVA a alimentos y medicinas, ya que es una medida recaudatoria eficaz y altamente controlable.

“El impuesto que más recaudación te iba a dar era éste (el IVA en alimentos y medicinas), pero por aspectos políticos no se da una reforma integral y únicamente se da un retoque, que sí te da recaudación, pero no tan importante para eliminar la brecha.

“México en IVA recauda 3.74 por ciento del PIB; en Latinoamérica en promedio el IVA representa 6.5 por ciento del PIB, entonces traes una brecha de casi tres puntos entre México y Latinoamérica”, señaló Martínez.

Asimismo, explicaron que con la propuesta del Ejecutivo federal sólo se recaudaría .36 del PIB, equivalente a 54 mil millones de pesos.

“Esta reforma genera el 1.4 por ciento del PIB (Producto Interno Bruto); México recauda el 18.1 por ciento del PIB, incluyendo la parte petrolera, y el promedio de recaudación de la OCDE es de 34.43. Entonces, tu brecha contra los demás países es enorme. Por eso decimos que es insuficiente en términos recaudatorios”, añadió el especialista.

Ambos avalaron que la propuesta de reforma hacendaria pretenda la eliminación del IETU, dado que éste generaba una carga administrativa nociva para las empresas así como su pago.

Además, señalaron que la modificación en la tasa del IVA del 16 por ciento de la región fronteriza es un elemento que restará competitividad a las empresas de esta zona, dado que se enfrentarán a compañías ubicadas dentro de Estados Unidos que tendrían una brecha a su favor de casi 10 puntos porcentuales en este gravamen.

“Van a tener que competir con tasas, Texas del 6.5 por ciento; Arizona, 6 por ciento; California, 7.5 por ciento y Nuevo México con 5.5 por ciento”, añadió Villalón.

La iniciativa tendría un impacto recesivo en la economía en el corto plazo, añadió el especialista, dado que aumentaría algunas tasas impositivas, aunque a largo plazo tendría como positivo el sistema de seguridad social propuesto dentro de la reforma.

Incertidumbre

Para los expertos consultados, la propuesta de reforma hacendaria puesta sobre la mesa por el Gobierno Federal se quedó corta y carece de claridad en algunos aspectos clave.

La modificación en la tasa del IVA a 16 por ciento en la zona fronteriza afectará la competitividad de las empresas del área contra los gravámenes estadunidenses, que van del 5.5 al 7.5 por ciento.

Con el concepto abordado por Presidencia únicamente se captaría 0.36% del Producto Interno Bruto (PIB), equivalente a 54 mil millones de pesos, cifra por debajo de la perspectiva global. DANIEL ANGUIANO