20 de junio de 2013 / 01:37 p.m.

Monterrey • Altos Hornos de México (AHMSA), la mayor acería de México espera participar en la explotación de las amplias reservas de shale gas (gas de esquisto) del país si una amplia reforma al sector energético esperada para este año les permite el acceso.

"Espero (que) vamos a comenzar a perforar el año que viene", dijo el presidente de AHMSA, Alonso Ancira, en una conferencia sobre acero en la ciudad de Nueva York

"Espero ser el próximo Marathon Oil", dijo, en referencia a la que fuera la unidad de producción de petróleo y gas de U.S. Steel.

La constitución mexicana reserva al Estado la propiedad y extracción de recursos de gas y petróleo. Pero el presidente del país, Enrique Peña Nieto, está buscando una reforma al sector para atraer más inversiones de empresas privadas e impulsar la producción.

Aún no han sido revelados detalles sobre la reforma, pero se espera que la misma sea presentada ante el congreso de México en septiembre.

Ejecutivos y legisladores esperan que la reforma contenga al menos medidas para permitir acuerdos de ganancias compartidas entre el monopolio petrolero estatal Pemex y empresas privadas.

Funcionarios del gobierno mexicano han sugerido que la propuesta podría establecer un marco para permitir que el capital privado ayude a explotar los recursos de shale gas.

AHMSA, con sede en el norteño estado mexicano de Coahuila, rico en depósitos de shale gas, opera minas de hierro y de carbón y es el mayor productor de acero del país, según estimados de la firma.

La firma tiene cerca de 2.4 millones de hectáreas de concesiones mineras cerca de la frontera entre México y Estados Unidos, en áreas donde se cree que existen depósitos de gas de esquisto.

"Tiene sentido que AHMSA tenga un interés en tener acceso a fuentes baratas y confiables de gas en el largo plazo, y eso es algo que podrían ganar de una apertura en la industria del shale", dijo Pablo Ferrante, un socio en Houston del área de energía global y corporativo de la firma legal Mayer Brown.

Agregó que otros usuarios industriales de gas natural como fuente de energía podrían beneficiarse de un eventual "boom" del gas de esquisto en México.

El país es uno de los mayores exportadores de petróleo a Estados Unidos y tiene las cuartas mayores reservas de gas shale en depósitos que podrían contener tanto gas como petróleo, según la estadounidense Administración de Información de Energía. Pero se ha demorado en explotarlos.

A finales de abril, Pemex anunció su primera producción de gas de esquisto en un pozo de prueba en la norteña cuenca de Burgos, en la frontera con Texas.

La firma estatal dijo que la formación geológica Eagle Ford del sur de Texas se extiende hacia el norte de México, incluyendo a Coahuila. Esa formación ha estado produciendo gas de esquisto en abundancia en años recientes.

Pemex tiene previsto perforar 10 pozos de prueba en áreas de shale este año mientras sigue estudiando sus reservas.

Carlos Morales, el director de la unidad de exploración y producción de Pemex, dijo en abril a Reuters que las reservas no convencionales "van a empezar a jugar un rol cada vez más importante (...) si no como Pemex, si como política petrolera del país".

Alfa se alista para participar en licitación de Chicontepec

Alfa a través de sus operadoras Monclova Pirineos Gas y Alfasid del Norte se mantiene en la pelea por la obtención de un contrato con Petróleos Mexicanos (Pemex) para la producción de hidrocarburos en Veracruz, el proyecto mejor conocido como Chicontepec.

Fuentes allegadas a Alfa comentaron que para el caso de Chincontepec están en la etapa de preclasificación.

De acuerdo a los resultados de la tercera fase de la licitación pública difundidos por la paraestatal, Monclova Pirineos Gas contiende con otras diez empresas por el área contractual denominada como Soledad.

Mientras que Alfasid del Norte concursa para las zonas contractuales de Amatitlán y Humapa, junto con otras seis compañías, según consta en el acta de resultados de Pemex.

En total son 16 empresas las que compiten por los contratos de producción de hidrocarburos en el proyecto Chicontepec; y los resultados finales de este concurso se darán a conocer el próximo 11 de julio.

Entre las compañías aspirantes destacan la española Repsol Exploración México y la china Sinopec International Petroleum Service.

La subsidiaria española busca la licitación para las seis plazas petroleras que abarca el proyecto, que son Amatitlán, Soledad, Humapa, Miquetla, Miahuapan y Pitepec, mismas que tienen una capacidad en conjunto de 3 mil 195 millones de barriles, detalló la paraestatal mexicana.

Por su parte, la subsidiaria de la compañía asiática sólo participa por las plazas de Miquetla y Pitepec.

De hecho, la mayoría de las compañías que se encuentran dentro de la precalificación para la licitación son extranjeras; pues están las norteamericanas Halliburton, Petrolite, Finley Resources, y Key Energy; y Schlumberger Ltd, la empresa petrolera más grande del mundo.

Así como las argentinas Burgos Oil Services y Andes Energía Argentina, esta última en consorcio con GAIA Ecológica e Integra Oil and Gas Sas.

Mientras que del lado mexicano, sólo están las operadoras de Grupo Alfa, Grupo R Servicios Integrales y Operadora Campos DWF.

Destaca que Alfasid del Norte y Monclova Pirineos Gas, del grupo empresarial regiomontano, el año pasado ganaron la licitación para operar la zona petrolera San Andrés y Tierra Blanca, Veracruz, proyecto cuyo contrato se extiende por 35 años, y en donde la empresa destinó una inversión inicial de 25 millones de dólares.

En tanto, otra compañía con la que Pemex ya había tenido relaciones previas a la licitación en curso es Repsol, de la cual la paraestatal mexicana era dueña de 9.49 por ciento de las acciones de la española.

Asimismo, con Sinopec, Pemex recientemente pactó un acuerdo para favorecer la exportación de crudo a China.

REUTERS Y DANIEL ANGUIANO