19 de agosto de 2013 / 06:40 p.m.

La propuesta de reforma energética del gobierno federal que busca impulsar la explotación masiva de shale gas, no está tomando en cuenta los problemas de salud y los altos índices de contaminación que generan estas prácticas.

La Alianza Mexicana Contra el Fracking denunció que el único objetivo que consideró el documento del presidente Enrique Peña Nieto son los beneficios económicos que esta industria generará, principalmente para la iniciativa privada, dejando de lado otros sectores económicos como la agricultura, ganadería y el turismo, siendo estos los principales afectados con la contaminación que produce la extracción del shale gas.

La técnica para explotar este hidrocarburo requiere de una importante cantidad de agua que se mezcla con diferentes químicos para ser inyectado y fracturar las rocas que contienen el combustible, lo cual genera importantes riesgos de contaminación a los mantos acuíferos.

Por lo anterior, esta organización pidió al gobierno federal prohibir la explotación de este gas, toda vez que consideran que "violenta el derecho de acceso al agua".

En conferencia, los representantes de las organizaciones ambientalistas pidieron a quienes discutirán la reforma energética ""que apliquen el principio precautorio en el tema del shale gas y prohíban su explotación debido a que numerosas investigaciones alertan sobre los elevados costos sociales, ambientales y económicos, como consecuencia de la extracción del hidrocarburo"".

Francia y Bulgaria han prohibido el fracking por los impactos negativos que esta práctica genera.

— NAYELI GONZÁLEZ