22 de abril de 2013 / 03:15 p.m.

El gobierno de México busca impulsar el crédito en el país facilitando a los bancos la ejecución de garantías en caso de incumplimientos y dando más poder a reguladores para sancionar a instituciones que no presten lo suficiente, de acuerdo con un borrador de una nueva reforma financiera obtenido por Reuters.

El proyecto, que será presentado la próxima semana, busca asegurar mayor crecimiento sostenido de la segunda economía de América Latina y forma parte del llamado Pacto por México, que el gobernante Partido Revolucionario Institucional (PRI) firmó con la oposición con el fin de impulsar reformas pendientes del presidente Enrique Peña Nieto.

La reforma financiera, que requiere el aval de la Cámara de Diputados y de la de Senadores, se enfoca en la conservadora banca comercial mexicana, que tiene elevados niveles de capital pero presta poco en comparación con sus pares regionales.

"Otorgar más créditos, bajo condiciones más favorables en términos de tasas de interés, duración y montos, es un elemento crucial para asignar recursos financieros de manera eficiente para impulsar el crecimiento económico nacional", dice el documento.

La amplia reforma de más de 800 páginas que modifica cerca de 40 leyes, se extiende a través del sistema financiero mexicano, tocando desde grandes bancos como Bancomer, con unos 101,000 millones de dólares en activos, hasta las pequeñas uniones de crédito, en temas que van desde lavado de dinero hasta normas de capital de Basilea.

La iniciativa plantea entre otras, modificaciones para fortalecer los procesos mercantiles a fin de dar mayor certeza a los bancos y facilitar tanto el cobro de créditos como la ejecución de garantías en casos de impago, lo que agilizaría procesos de quiebra que tardan largo tiempo en las cortes mexicanas.

La reforma también obligaría a una evaluación periódica del crédito bancario y daría al regulador del sector nuevos poderes para imponer sanciones a bancos que no ofrezcan suficiente crédito, entre las que se incluyen límites a sus operaciones con valores que realicen por cuenta propia.

— REUTERS