20 de mayo de 2013 / 04:03 p.m.

El proyecto de reforma financiera anunciado este mes por el gobierno de México no acelerará de inmediato la expansión del crédito en la segunda economía de América Latina, que sufre por una baja penetración de su sistema bancario, dijo el presidente del consejo del banco mexicano Banorte.

El sistema financiero mexicano, en donde operan algunos de los principales jugadores internacionales, es visto como sólido y bien capitalizado, sobrevivió sin incidentes la crisis financiera del 2008 al 2009, y ha sido uno de los primeros en adoptar las más estrictas reglas de capital de Basilea III.

Pero los banqueros son criticados por la baja penetración crediticia del sistema, que según la Encuesta de Acceso Financiero del Fondo Monetario Internacional llegó en el 2011 a cerca del 19 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB), contra un 40 por ciento en Brasil, la economía más grande de la región.

A principios de mayo, el gobierno del presidente Enrique Peña Nieto presentó el proyecto de reforma a unas 34 leyes que incluye medidas para fomentar el crédito y la competitividad y bajar el costo de los préstamos .

""Tenemos en México uno de los sistemas financieros más sólidos y robustos del mundo, pero al mismo tiempo uno de los que menos prestan a nivel global"", afirmó entonces Peña.

Pero en una entrevista durante el Foro de Reuters sobre Inversión en América Latina, Guillermo Ortiz, el presidente del consejo de Banorte, el tercer mayor banco de México por su cartera de crédito, dijo que esos cambios son positivos pero tardarían algunos años en dar frutos.

""La reforma financiera no va a tener un impacto notable en el corto plazo"", dijo el ejecutivo, quien en el pasado se desempeñó también como gobernador del Banco de México (Central) y secretario de Finanzas del país latinoamericano.

""Este es un proceso en el que, si es exitoso, al cabo de dos o tres años veremos una aceleración de la penetración financiera en la economía"", añadió.

Reuters