DANIEL ANGUIANO
27 de agosto de 2013 / 04:12 p.m.

Monterrey • La alta densidad de automóviles que transitan a diario por las avenidas de la zona metropolitana de Monterrey han provocado que las motocicletas sean una opción no sólo para asuntos relacionados con el trabajo, sino también como medio de transporte para muchos regiomontanos.

 

Este fenómeno, que se extiende por todo el país, ha provocado un aumento en las ventas de motos que se ha duplicado al menos durante los últimos cinco años, explicó Francisco Bárcena Lam, director de Kawasaki México, el más grande importador de motocicletas y sus componentes en el país.

 

De estar durante mucho tiempo por debajo de las 100 mil motocicletas vendidas anualmente, el número creció paulatinamente hasta alcanzar las 300 mil ventas por año que se sostienen en la actualidad.

 

Dijo, que este aumento se ha dado principalmente por los mecanismos de financiamiento de las tiendas departamentales y la entrada de productos asiáticos al mercado mexicano, que son de bajo costo.

 

"El que va a una tienda departamental a comprar un moto, no va por una arriba de 50 ó 60 mil pesos. Aparte el sistema de pagos fraccionados ha ayudado mucho a incrementar la venta", comentó.

 

Aún así, este comportamiento del mercado mexicano no produce un clima propicio para que las armadoras se instalen en el país, dado que la gran variedad de productos que componen la venta global de motocicletas no justifica en volumen la instalación de una fábrica, explicó.

 

"Para llegar a justificar la fabricación de la motocicleta, se tiene que dar, a lo mejor que sean menos modelos para que acumulen más volumen. Hoy en México, son 250 modelos disponibles de motocicletas en el mercado".

 

"Está muy repartido el volumen de motocicletas que se vende, probablemente se venden 60 ó 70 mil motos de un solo modelo, pero para justificar la producción en los países de Asia estamos hablando en cifras de millones", añadió.

 

Se han hecho estudios, añadió el directivo, sobre qué tan costeable sería producir en México, pero en el precio final no se encuentra una ventaja competitiva contra el precio de importación.

 

En este sentido, sucede algo similar con los componentes y refacciones de las motos, pues el 95 por ciento de estos es importado.

 

"Entonces, el reto que tenemos los que somos distribuidores y brindadores de servicios es tener cada vez más productos de más calidad y accesibles para esa gente, que a lo mejor en el pasado no la encontraron en la primer moto que tuvieron y que se encontraron a crédito", dijo.

 

Poco a poco, la motocicleta se ha ido adaptando entre las preferencias de la población como medio de transporte, tanto en las grandes ciudades como en las zonas suburbanas, incluso, en estas últimas ha tenido una participación importante como medio de movilidad colectivo.