EDUARDO TORRES | @EDUTORRESR
14 de julio de 2017 / 09:46 p.m.

Llegar al último partido de un torneo es bastante positivo, solo dos equipos son capaces de conseguirlo. Pero viéndolo de forma negativa, te reduce mucho tiempo de preparación para el próximo torneo que hay que jugarlo también con un alto compromiso.

Tigres no ha podido tener partidos amistosos en este periodo de receso, si bien es cierto que constantemente se hacen interescuadras para ir desarrollando y manteniendo los hábitos del modelo de juego en los futbolistas, es mucho más útil tener adversarios distintos a los que te enfrentas semana a semana en los entrenamientos.

El partido de Campeón de Campeones y el amistoso contra Juventus eran lo presupuestado para tener actividad previa al arranque del torneo, ahora quedará solo el de Chivas el próximo domingo y de ahí en fuera no habrá más actividad hasta el 22 de julio que arranque el campeonato.

Sumando a esa falta de actividad, el verano ha sido muy pesado para Tigres. Perdieron a Guido Pizarro, y además el relevo del argentino no ha llegado al equipo; el central titular y líder de la defensa, el lateral derecho y el interior derecho están con Selección Nacional. No está practicamente el aparato de salida que tiene Ferretti predeterminado. ¿Cómo podrá el resto adaptarse a las costumbres de juego que tiene el equipo?

Por más que se contrate a un muy buen jugador, la adaptación a la contención es muy difícil prácticamente en cualquier equipo. Y si se suma que falta una semana para el torneo, ¿se llegará a tener presión para fichar?

No podemos negar que la idea de juego está muy bien plantada en Tigres, que el argumento de “ya se conocen” puede salir a relucir, pero es que estar separados de algunos de los jugadores más importantes para esa idea alguna consecuencia negativa puede llegar a tener.

DP