GERARDO SUÁREZ - @JERA_SUAREZ
13 de diciembre de 2015 / 08:12 a.m.

La historia de Tigres está rodeada de momentos de tristeza, duros, de grandes esfuerzos, caídas, sangre... Pero también de victorias épicas, resultados memorables, actuaciones legendarias. Hoy, el Auri volvió a apelar a sus orígenes para conseguir la cuarta estrella en su historia.

Fueron más de 120 minutos de pasar por un sinfín de emociones, de un polo positivo, al negativo y de regreso. San Nicolás está fiesta y para poder festejar hubo que sudar, llorar y sentir que el corazón se salía del pecho.

Y el héroe fue uno de los elementos que había sufrido de todo, hasta 'bullying'. Israel Jiménez tomó el esférico para cobrar el cuarto penal de una inesperada serie desde los once pasos.

El dorsal 2 cargaba en su hombros yerros en partidos clave que le habían costado eliminaciones al mismo equipo. Pero el 'Piloto' le puso personalidad a su cobro, engañando a Palacios para anidar el esférico al lado izquierdo del guardameta, cobrando con elegancia y maestría.
Festejo frenético -con beso incluido- para una final sufrida y casi perdida.

Porque Pumas sacó la casta que lo tiene como uno de los cuatros grandes. La UNAM apostó al poderío que tiene como local, consiguiendo que ese pesado 0-3 se convirtiera en un 3-3 en el global.

Los goles de Eduardo Herrera, Matías Britos y Silvio Torales habían puesto al Tigre contra pared, sin que se le viera un ápice de reacción, más aún con los cambios defensivos que había mandando el 'Tuca'. Llegó el tiempo extra.

Y apareció el hombre venido del otro lado del Atlántico. André-Pierre Gignac le dio vida al Auri en el agregado. Un gol que parecía suficiente para irse con el título de regreso.

Pero Tigres volvió a perder la concentración sobre el último minuto del segundo tiempo extra. Alcoba encontró un balón dentro del área y fusiló a Guzmán para poner el 4-1 en el electrónico y 4-4 en el global.

Y desde los once pasos, con todo en contra, llegó el otro milagro.
Cuando parecía que Pumas aprovecharía su momento anímico, fue Tigres el que mantuvo la cordura, anotando los cuatros penales que tuvieron. Una clave, el tiro que le tapó Nahuel a Javier Cortés en el cuarto intento de la UNAM.

Llegó el 'Piloto', el mismo que había sufrido hasta 'bullying cibernético' para anotar el penal que le dio al Auri el cuarto título en su historia. Salud, campeones.