ROBERTO FLORES - @BETOFLORES67
5 de abril de 2016 / 06:36 p.m.

Se sufrió, y mucho, algo a lo que ya está acostumbrada la hinchada felina, pero valió la pena, porque con dos goles de André Pierre Gignac Tigres venció 2-0 al Querétaro para instalarse en la Final de la Concachampions.

Ahora los felinos enfrentarán por el boleto al Mundial de Clubes al ganador entre América y Santos. La Final se disputará entre el 20 y 27 de abril, iniciando aquí en casa y cerrando fuera.

Con esto, los auriazules llegan a su quinta Final en dos años, lo que empezó con la Copa MX que se ganó; después la del Apertura 2914 ante América en la Liga que se perdió; vino en el primer semestre del 2015 la de Copa Libertadores que se cayó ante River Plate; y en diciembre pasado se ganó la Liga en el Apertura 2015 venciendo a Pumas.

Tigres sabía que necesitaba un gol rápido que le permitiera manejar el partido y no caer en la desesperación si éste no llegaba. El campeón de Liga salió con sus mejores hombres en busca de su quinta Final en dos años.

Los primeros 10 minutos fueron intensos por parte de los felinos, salieron a devorar a los Gallos que apostaron por aguantar el vendaval. De entrada hubo dos disparos lejanos de Dueñas y Pizarro que no inquietaron a Tiago Volpi.

Al 4' tuvieron la más clara. Dueñas envió un centro por derecha que llegó medido y preciso para Javier Aquino quien estaba sin marca y con el portero a su merced, pero su remate de cabeza se fue por un lado, perdonando al Querétaro.

Los de Victor Manuel Vucetich apostaron por aguantar, de vez en cuando presionaban la salida, pero sobre todo buscaban provocar un error y aprovecharlo en una descolgada con Edgar Benítez y Yerson Candelo.

Conforme se consumían los minutos, Tigres se fue apagando, no dejaba de intentar, pero sin claridad, con muchas ganas, pero sin ideas, solo a balonazos a un solitario y desesperado André Pierre Gignac.

El resto del primer tiempo fue un concierto de pases equivocados de media cancha para adelante, nadie se movía para crear espacios. Damm y Aquino se perdieron y fueron presa fácil de Bornstein y Corral en la defensa rival.

Se dieron muchas faltas que hicieron una primera mitad muy cortada, donde el árbitro Roberto García marcaba cualquier jugada donde había un jugador al césped.

Los Incomparables cumplieron al llenar El Volcán, eran lo mejor del partido para su equipo, pero también se fueron desesperando y al terminar el primer tiempo abuchearon a los auriazules.

Para el complemento Tigres tenía que salir muy concentrado, pues además de tener que buscar el gol y evitar el de Gallos a Blancos. Si el marcador permanecía sin movimiento habría tiempos extras y ahí ya no sería un factor el gol de visitante para el desempate.

Los felinos salieron de nueva cuenta encima, antes del primer minuto Gignac intentó uña día tijera muy forzada, pero al 48' Dueñas tuvo el gol, tras gran jugada de Aquino y lo dejó escapar con un tiro por encima.

Querétaro seguía aguantando, pero al 54' Ángel Sepúlveda casi enmudece al Volcán cuando remató sin marca dentro del área, pero su disparo se fue apenas desviado. Era el primer aviso gallo.

El tiempo fue transcurriendo, parecía que más rápido de lo normal, y una vez más el esfuerzo felino se fue diluyendo poco a poco. La tensión en el ambiente era cada vez más fuerte, la afición desesperaba, como si quisiera entrar a resolver lo que no podían los jugadores.

"Tuca" Ferretti ya no aguantó más y se decidió a mandar a Damián Álvarez a la cancha por Jürgen Damm al 69', pasando Aquino por derecha. Pero Jesús Dueñas echó a perder el movimiento a salir expulsado por doble amarilla al 71'.

La noche se venía cuesta arriba. Los cánticos de "¡Vamos Tigres, te quiero ver campeón otra vez!" Se hicieron presentes tratando de levantar el animo al equipo.

Vucetich mandó al juvenil Jaime Gómez por Marco Jiménez, un volante derecho, buscando controlar el medio campo y tratar de aprovechar la ventaja numérica. Ahora Tigres necesitaba aguantar el cero porque en tiempo extra ya no contaba el gol de visitante.

Damián tomó la batuta de la ofensiva, mientras desde la tribuna los Incomparables no paraban de cantar y alentar.

Al 84' vino la recompensa. Israel Jiménez rescató un balón en línea de fondo, cedió de taquito a Sobis quien mandó una diagonal donde André Pierre Gignac ya no desaprovechó y mandó al fondo de las redes para el 1-0 que hizo estallar El Volcán.

"¡La, la, la, la, Gignac!" Cantaba al unísono el Universitario y no paró porque al 88' nuevamente el francés se hizo presente al anotar el 2-0 que le daba el pase a Final a los felinos, la quinta en los últimos dos años.

Es cierto, Tigres sigue lejos de su mejor forma futbolística, pero anoche demostró que la mística y garra están intactas, ahora hay que usar esto como un envíon anímico para enderezar el rumbo en la Liga.