14 de diciembre de 2013 / 05:24 p.m.

CIUDAD DE MÉXICO.- Standard & Poor's bajó el viernes la calificación de Venezuela a 'B-' desde 'B', porque anticipa un aumento de políticas económicas "erráticas" y una mayor caída de las reservas internacionales que harán al país aún más sensible a los precios del petróleo.

S&P agregó que el resultado de las pasadas elecciones locales, que fortaleció al presidente Nicolás Maduro, reforzaría las políticas económicas intervencionistas generando una mayor incertidumbre.

La agencia mantuvo una perspectiva negativa para la calificación del país miembro de la OPEP.

"La rebaja se basa en una creciente radicalización de la política económica en los últimos dos meses, en el contexto de una sostenida caída de las reservas internacionales y altos y persistentes niveles de polarización política", dijo la agencia en un comunicado.

La agencia enfatizó en que ese escenario podría aumenta el riesgo crediticio del Gobierno.

En una ofensiva para atenuar la galopante inflación, Maduro, heredero político del fallecido ex presidente Hugo Chávez, envió en noviembre militares y fiscalizadores a tiendas y ordenó bajar los precios en establecimientos que según las autoridades especulaban.

En un movimiento que recordó los múltiples enfrentamientos de Chávez con el sector privado, el mandatario también fijó límites a los costos de alquileres comerciales y anunció la regulación del valor de los autos, usando poderes especiales que por un año le concedió la Asamblea Nacional.

"Esperamos una continuación de las erráticas políticas económicas en Venezuela, que junto a las presiones sobre la liquidez externa y la sostenida polarización política, exacerbarán la dependencia del Gobierno de los precios del petróleo", precisó la agencia.

En los comicios municipales del domingo, el socialista Maduro y sus aliados obtuvieron el 72% de las alcaldías disputadas y una ventaja de 10 puntos porcentuales en votos totales frente a la coalición opositora, la que sin embargo ganó la mayoría de las alcaldías de las principales ciudades.

Reuters