18 de febrero de 2013 / 02:05 p.m.

 Durante 20 años SAB Miller, la segunda empresa cervecera a escala global en términos de volumen, ha sido bloqueada en México por Grupo Modelo y Cuauhtémoc-Moctezuma, pues incluso se han generado niveles de control que llegan hasta la corrupción, señaló Armando Valenzuela, director general de la marca en México.

En entrevista con MILENIO, el directivo dijo que se interpuso una demanda sobre el tema ante la Comisión Federal de Competencia (CFC) en junio de 2010 con fecha del 4 de marzo próximo para que la autoridad resuelva, y sobre los casos en municipios donde SAB acusa que se controlan los permisos de venta de alcohol también “"corresponde al gobierno"” actuar.

Sobre la compra de Grupo Modelo por la belga AB InBev, dijo que SAB Miller no está en contra, pues no daña la competencia en Estados Unidos; “"el problema real no es una guerra de precios, sino la toma de control de los canales de distribución en ese país"”.

Sobre la demanda contra Cuauhtémoc Moctezuma y Modelo, ¿qué tanto han avanzado?

En términos de pruebas el proceso no está cerrado; nuestro equipo de abogados ha mantenido comunicación con la CFC para aclarar algunas cuestiones de dominancia, efectos en precios y confusiones en el esquema de exclusivas, donde las tiendas u organizadores de eventos masivos los hacen firmar convenios de venta preferencial con las compañías, lo cual ha empujado que se bloquearáauna vía que representa 94 por ciento de la bebida que se vende en el país.

¿Hay apoyo de la empresa a escala internacional?

Claro, yo no estoy actuando en vacío, es una estrategia legal de SAB Miller a escala nacional, pero que viene soportada por Miller internacional que tiene su base en Londres. Hasta el momento hemos tenido señales de que se puede tomar una decisión correcta al respecto; el tiempo legal de la denuncia se vence el 4 de marzo, y son 600 días hábiles de que interpusimos la denuncia, lo cual es bastante tiempo.

Si se llega a quitar la opción de exclusividad, eso será una puerta enorme a la competencia, no solo para las empresas importadoras sino para los productores locales, que no pueden hacer crecer sus firmas.

¿Y si les dan una negativa?

Nuestro plan anual no está ligado a esta denuncia, pero en dado caso iremos hasta las últimas consecuencias, primero ante la misma Comisión Federal de Competencia, y si vuelven a llegar a esa resolución iríamos a tribunales colegiados que le den reversa a la comisión, hasta que la razón y la verdad se hagan presentes, que hay monopolios en la industria y los pequeños jugadores no tenemos acceso.

¿Qué ven en 2013 para SAB Miller en México?

Seguimos optimistas en el proceso legal, donde esperamos que sea algo bueno para Miller y las cerveceras locales artesanales. Vamos a fortalecer el portafolio de productos e iremos con una estrategia fuerte sobre las zonas turísticas, pues son cercanas al mercado americano. Tenemos prevista una inversión de 7 millones de dólares en marketing y 3 millones en distribución, y estamos esperanzados en una buena resolución de la CFC.

¿Cómo se desarrolló SAB Miller en México durante 2012?

En los últimos años, a pesar del problema de acceso al mercado, hemos tenido una estrategia enfocada a los canales donde podemos trabajar, que son los autoservicio a escala nacional, en 2012 estuvimos en la Ciudad de México, con distribución en Comercial Mexicana, Chedraui y Seven Eleven. En el norte del país estamos en Walmart, Soriana y Costco. Pero hay que ser realistas, es un canal que si quitamos las tiendas Oxxo equivale a 4 por ciento de la cerveza que se vende en el país, el resto son lugares que están tomados por este duopolio.

¿Habrá planta de la firma en México?

Yo creo que la planta es una consecuencia de tener futuro en un mercado; por ejemplo, en Vietnam, Miller puso una planta avanzada hace tres años, la cual tomó una inversión de 70 millones de dólares, no es un mercado donde hay muchas ventas, pero las posibilidades de crecimiento son racionalmente posibles.

El problema de México es llegar al volumen mínimo para invertir en una planta, pero la falta de acceso al mercado no permite tener un volumen de ventas que nos haga ver en el país una opción. La posibilidad es posible, pues la nación es sexto lugar en consumo de cerveza a escala global.

¿Cómo ve la compra de AB InBev de Grupo Modelo?

No vemos riesgo en la compra, lo que pasaría es que al concentrarse el mercado en el principal competidor nos pone la situación difícil, pero no imposible. Lo que es un riesgo para el mercado americano es que AB InBev no solo está concentrando la demanda poco a poco, sino los canales de distribución.

En Estados Unidos tienen el sistema de tres niveles que es productor, distribuidor y el detallista, que en muchos estados no se puede ser dueño de las tres partes, y en algunos otros sí se puede, ABI es dueña de 13 mayoristas que venden cerveza, y en los últimos dos años otras cuatro han tomado mayor fuerza, eso le da el control de 17 mayoristas que distribuyen 8 por ciento de cerveza en ese país.

— AXEL SÁNCHEZ