23 de noviembre de 2013 / 01:49 a.m.

Puerto Rico.- La salida progresiva de los farmacéuticos de Puerto Rico golpea el norte de la isla con la pérdida de cientos de empleos sin alternativa en un escenario de caída de la actividad económica. La alcaldesa del municipio de Barceloneta, Wanda Soler, dijo hoy que los recientes anuncios de multinacionales farmacéuticos (de reducir su presencia en la isla) supondrá un impacto económico de muchos millones de dólares para todo el norte de Puerto Rico. Las palabras de Soler, que alertó en los medios locales de la difícil situación a la que se enfrentan los municipios del área, siguen al anuncio de esta semana de la farmacéutica estadounidense Pfizer del cese escalonado de la actividad en su planta de manufactura de Barceloneta. La farmacéutica alemana Merck había anunciado pocos días antes que reducirá la actividad de dos de sus plantas de Puerto Rico -una de ellas Barceloneta- como parte de un plan para reestructurar sus operaciones en la isla. Aunque las dos farmacéuticas no dieron datos concretos de los empleos que se perderán con la reducción de sus operaciones, Soler recordó que solo en Barceloneta trabajan muchos cientos de personas. "Se trata de puestos de trabajo bien remunerados que de media rondan los 50 mil dólares", dijo la funcionaria, tras describir como muy preocupante el escenario al que se enfrenta todo el norte de la isla con la reducción de actividad de las farmacéuticas. Soler detalló que no se trata de un problema que afecte a su municipio exclusivamente, ya que los cientos de empleados de estas plantas se desplazan desde distintos puntos de toda la geografía del norte de la isla. La alarma provocó la intervención del director de la Compañía de Fomento Industrial de Puerto Rico (PRIDCO), Antonio Medina, que subrayó que espera que algunas de las personas que trabajaban en las instalaciones que cerrarán puedan ser reubicadas en otras de las plantas que las dos farmacéuticas mantienen en la isla. "Estamos hablando con varias compañías. Ésta es una planta bien desarrollada con mucha capacidad productiva y por lo tanto tenemos esperanza de que podamos encontrarle otro uso", apuntó Medina sobre las instalaciones de Pfizer en Barceloneta. Pfizer anunció el pasado miércoles el cese escalonado de la actividad en Barceloneta que continuará operaciones hasta finales de 2017, mientras que Merck dio a conocer el pasado 15 de noviembre que a finales de 2014 dejará de fabricar el único componente activo que desarrolla en la isla, lo que supondrá el cierre de Barceloneta. Pfizer emplea cerca de 2 mil 700 personas en Puerto Rico y Merck da trabajo a cerca de 1 mil. Los anuncios de Pfizer y Merck siguen al que el pasado marzo hizo la farmacéutica Baxter, que da trabajo a cerca de 4 mil personas en Puerto Rico, cuando difundió el despido de 400 empleados de su planta de Aibonito, municipio del interior de Puerto Rico. Las compañías farmacéuticas establecidas en la isla constituyen más de la mitad de la actividad manufacturera de Puerto Rico y dan trabajo directo a 18 mil personas, una industria que ha generado cerca del 25 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB) en las últimas décadas, según un informe de la consultora Estudios Técnicos. La competencia de países con costes salariales más bajos, el vencimiento de patentes y la entrada en vigor de la Ley 154, que grava con un 4 por ciento a las empresas foráneas con ventas superiores a los 75 millones de dólares sobre sus ingresos son otros motivos para la reducción de la presencia de estas empresas, según el informe. La caída de la actividad de las farmacéuticas llega en un momento en que el desempleo en Puerto Rico ronda el 14 por ciento y tras conocerse que un equipo de expertos federales ayudarán a optimizar el uso de los fondos federales que recibe la isla, en recesión desde hace siete años y muy endeudada.

EFE