7 de junio de 2013 / 04:30 p.m.

Fráncfort del Meno• En una barrio residencial de Fráncfort, Alemania, una planta de última generación produce diariamente hasta 1 millón de bolígrafos de insulina en el marco de una iniciativa de la farmacéutica francesa Sanofi para conservar su segundo lugar en el mercado global de diabetes.

La planta es parte de un complejo llamado Ciudad de la Insulina, que está dedicado a la investigación, desarrollo, producción y tecnología para el tratamiento de la diabetes, una enfermedad que genera un mercado por 43 mil millones de dólares al año.

Según Sanofi, el centro ayudará a impulsar el crecimiento de la compañía en momentos en que algunos de sus fármacos más exitosos han perdido la protección de sus patentes.

"Este lugar representa una inversión de más de 1,000 millones de euros (mil 300 millones de dólares) y muestra claramente nuestra dedicación en la diabetes", dijo a Reuters Christian Lerche, director de proyectos de investigación y desarrollo en la unidad de diabetes de Sanofi.

Este es un momento clave para Lerche y otros altos cargos de la firma. Si bien Novo Nordisk, su principal rival y el líder del mercado, ha sufrido recientes reveses con sus productos en Estados Unidos, la competencia se ha intensificado con firmas como Eli Lilly, Bristol-Myers Squibb y AstraZeneca.

Todos las empresas del sector observan un mercado global en rápido crecimiento, donde el total de pacientes con diabetes superaría con creces los 1,000 millones para 2030.

Lantus, una insulina sintética desarrollada en el centro de Fráncfurt en la década de 1990, es actualmente el fármaco más vendido de Sanofi. El año pasado creció alrededor de un 20 por ciento, generando 5 mil millones de euros en ventas, pero perdería la protección de su patente en 2015.

Para vencer a sus rivales, Sanofi está probando una versión mejorada del Lantus, en evaluaciones que ya van en su última etapa, además de una combinación del producto con la Lyxumia, una inyección diaria que controla los niveles de azúcar en la sangre en otra manera.

REUTERS