2 de junio de 2013 / 06:48 p.m.

El director de dicha agencia de la ONU, Hugo Beteta, señaló que el país asiático tiene un gran interés en esa área ya que no solo alcanza a cubrir una cuarta parte de sus necesidades internas de petróleo.

 

México • China ha realizado en los últimos años importantes inversiones en países latinoamericanos desde Venezuela hasta Argentina. Ahora su presidente está por llegar a una de las naciones de la región donde sus lazos se han desarrollado con lentitud: México.

Como parte de su primera gira por América Latina y el Caribe, el presidente chino Xi Jinping viaja esta semana a México en momentos en que el gobierno de Enrique Peña Nieto busca fortalecer su economía a través de una mayor apertura en sectores como el energético.

La visita del mandatario de China aparece como una oportunidad para abordar el gran déficit comercial que México tiene con el gigante asiático y discutir maneras de incrementar las exportaciones mexicanas.

Algunos expertos consideran que un área clave para ambos es el sector energético, en particular el petróleo, que México tiene y que China necesita para satisfacer a su economía en expansión y su creciente clase media.

"El acceso a materias primas estratégicas es clave para entender la dinámica de la relación con China", dijo a The Associated Press Hugo Beteta, director para México y Centroamérica de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal), una agencia de la ONU. "Claramente hay un interés de China en el petróleo mexicano", agregó.

La visita de tres días de Xi a México, desde el martes, es parte de una gira regional que empezó este fin de semana en Trinidad y Tobago, Costa Rica y concluirá en Estados Unidos.

Las relaciones de China con México se han enfriado en el pasado, particularmente cuando el ex presidente Felipe Calderón (2006-2012) recibió al Dalai Lama en 2011, algo que la cancillería china criticó al considerarlo un acto de interferencia con sus asuntos internos.

Pero el presidente Peña Nieto, que asumió el poder en diciembre, ha buscado cambiar y fortalecer los lazos bilaterales. En abril realizó una gira por China, en la que se encontró con Xi, con quien escasos dos meses después volverá a reunirse ahora en territorio mexicano.

"Uno de los resultados de la conversación (en abril) es que el presidente Xi dijo que no es política del gobierno chino mantener estos desequilibrios comerciales y se comprometió a trabajar con autoridades mexicanas para que México pueda exportar más", dijo a la AP el subsecretario mexicano de Relaciones Exteriores, Carlos de Icaza.

Eso es clave para México, cuyo déficit comercial con China es muy superior al de cualquier otra nación latinoamericana.

En 2012 las exportaciones mexicanas a la nación asiática sumaron poco más de 5 mil 700 millones de dólares pero las importaciones ascendieron hasta casi 57 mil millones de dólares, según datos de la Secretaría de Economía.

Mientras las compras de México a China están dominadas por accesorios para fabricar televisores, teléfonos celulares, videocámaras y videojuegos, la nación asiática adquiere cobre, plomo y plata mexicanos además de aceites crudos de petróleo y harina de pescado.

Es tanto el déficit que si se excluyera a México, la región mostraría "un saldo comercial prácticamente en equilibrio con China", según la Cepal.

Y mientras China trata de asegurarse el suministro de materias primas que necesita, México busca diversificar sus relaciones económicas y comerciales que por años han estado concentradas en un gran porcentaje en su poderoso vecino del norte, Estados Unidos.

"En la nueva conformación del mapa geopolítico y económico global, China es y creo que llegó para quedarse como la segunda potencia económica del mundo", dijo el subsecretario mexicano. Y México, añadió, "tiene que entender y acrecentar su relación con una nación que tiene un gran valor estratégico".

El funcionario dijo que México también espera diversificar varios ámbitos de su relación con China, por lo que se tiene previsto firmar al menos una decena de acuerdos bilaterales en temas económicos, comerciales, energéticos, de transporte, turismo, ciencia y tecnología, aunque evitó dar detalles porque dijo que los gobiernos aún debían terminar de discutir los detalles.

En la última década la relación entre China y América Latina se ha ampliado al punto que ahora Latinoamérica importa más de la nación asiática que de toda la Unión Europea, de acuerdo con la Cepal.

Según la agencia de la ONU, en 2012 México se ubicó como el segundo mercado al que exportó China en Latinoamérica después de Brasil.

Beteta refirió que China apenas cubre una cuarta parte de sus necesidades internas de petróleo, por lo que debe importar tres cuartas partes del crudo restante.

"Con la subida de las clases medias... China hoy en día produce más automóviles que toda Europa junta y muchos automóviles están siendo vendidos en la China", dijo.

Añadió que "China necesita garantizar el consumo de sus ciudadanos de petróleo para sus automóviles, pero también por supuesto para toda la economía china que tiene una intensidad energética aún alta y México es una potencia de petróleo".

México ha dicho que antes de que termine 2013 presentará una reforma energética para permitir una mayor inversión nacional e internacional en áreas como el petróleo. Aún no se han dado detalles, pero a decir de Beteta de la Cepal, "despierta el apetito de muchísima gente".

Pemex, la empresa estatal petrolera de México, ha comenzado a cambiar la relación con China, que hasta ahora ha sido mínima.

De los aproximadamente 2.5 millones de barriles de crudo que Pemex produce, unos 1,2 millón se exportan. Estadísticas de la Secretaría de Energía señalan que un 75% del petróleo es vendido a Estados Unidos y apenas poco más de 7% al Lejano Oriente, sin que se especifique por país.

El interés por ampliar la relación en materia petrolera quedó marcado en la visita de Peña Nieto a esa nación asiática en abril cuando Pemex firmó un acuerdo con la empresa estatal china Sinopec para que México exporte a China 30 mil barriles de crudo al día.

Pero México también puede presentar otras oportunidades de inversión para China.

"China es el principal consumidor de carbón, de gas, de petróleo, de industrias secundarias de cemento, de acero, de concreto (y) evidentemente (los chinos) están buscando satisfacer necesidades de mercado", dijo a la AP Juan Carlos Rivera, director del Centro de Negocios con Asia de la universidad privada mexicana Tecnológico de Monterrey.

Para Rivera tampoco hay que perder de vista que China también busca nuevos espacios de inversión, por lo que ese país podría también mostrar su interés en áreas como telecomunicaciones y ferrocarriles, sectores que México también busca reformar.

Xi tiene previsto llegar la noche del domingo a Costa Rica, cuyo gobierno espera dar el impulso final a algunos proyectos que ha mantenido en negociación desde hace algunos años como la construcción conjunta de una refinería en la costa Caribe con un costo estimado en unos mil 300 millones de dólares.

Mientras Costa Rica también espera avances en algunos acuerdos como una donación para construir una nueva Academia Nacional de Policía, la presidenta Laura Chinchilla ha dicho que busca acuerdos en temas como energía limpia, mejoras en transporte público e intercambios estudiantes.

AP