18 de julio de 2013 / 02:13 p.m.

Monterrey • El golpe fuerte de la sequía al sector de los engordadores de Nuevo León está por venir, dado que la producción de becerros se redujo entre en un 30 y 35 por ciento.

Eladio González Peraza, presidente de la Asociación de Engordadores de Ganado Bovino del Noreste, explicó no hay un precedente de una sequía de las magnitudes como las que hoy enfrenta todo el sector de engordadores y agricultor.

“Se mataron muchas vacas porque no había pasto suficiente en las praderas, y al sacrificar estos animales, pues dejaron de darte un becerro, y es el que hoy hace falta para la engorda”, comentó.

Y como consecuencia de esta falta de materia prima y como un efecto de la ley de la demanda y la oferta, el precio de los productos cárnicos se elevaría hasta en un 16 por ciento en los próximos meses, detalló.

Explicó que Nuevo León requiere al año sacrificar hasta 500 mil cabezas de ganado, sin embargo, el 80 por ciento de éstas proviene de otros estados de la República, tales como Veracruz, San Luis Potosí, Chiapas o Campeche.

"Si alguno de estos estados no ha sufrido la sequía tan fuerte como se ha sufrido en el noroeste, la gente va a empezar a pedir becerros de esa zona, porque acá no se van a producir, entonces el abasto de esa zona también se va a escasear", añadió González Peraza.

En ese sentido, agregó que no se espera una caída en las ventas por la falta de producto, sino por el incremento en los precios de la carne.

“Si el precio de la carne llega a subir mucho, pues es ahí donde te puede pegar. Porque te lo va a regular el precio de esto (de la escasez de producto). Lo que ya se empezó a ver es la poca oferta de becerros, ese impacto se va a dar, de ir subiéndole el precio”, dijo.

Agregó que esto podría darse también durante los meses de noviembre y diciembre, que para el sector son favorables por el alto consumo de carne durante los festejos de esas fechas.

Dijo que una probable recuperación en la producción de becerros se espera hasta dentro de tres o cuatro años, dado al tiempo de desarrollo que lleva el animal desde su gestación.

"El impacto de la sequía ya está hecho, porque la venimos arrastrando desde hace dos o tres años. Entonces, de esa situación no nos vamos a sobreponer tan fácil, aunque hoy tengamos suficiente agua; podrá llover mucho lo que queda del año, pero la escasez de becerro ya está en puerta", agregó.

Asimismo, mencionó que la importación de carne es una opción que está presente desde hace varios años, sin embargo, Estados Unidos, que es el principal exportador de carne hacia México, ha padecido condiciones de sequía similares a las del territorio mexicano.

González Peraza mencionó que por el momento se trabaja con los ganaderos para que no se desincentive la producción de becerros, a través de mecanismos para hacer más eficiente la producción e inversión en tecnología.

DANIEL ANGUIANO