WILLIE GONZÁLEZ | @WILLIEMTY
29 de noviembre de 2016 / 09:26 a.m.

Todo indica que de nueva cuenta, los Tigres de Tuca Ferretti serán campeones del futbol mexicano. Yo no le veo ninguna posibilidad de que sea eliminado ante el León. Lo digo con todo respeto para los Esmeraldas.

Tigres es un equipo inmensamente superior al León, al América y al Necaxa. La demostración de poder ofensivo ante Pumas ha dejado en claro que los de la UANL son los mejores de México.

El cuadro, comandado por André-Pierre Gignac, ha hecho siete goles en dos partidos. El francés tuvo una sesión de hipnotismo con duración de dos horas con el hipnotizador John Milton en la ciudad de Monterrey.

Si usted no conoce a John Milton, le recomiendo que lo busque en YouTube. El jueves pasado, al terminar su show, cerca de las once de la noche, Gignac llegó al camerino del hipnotizador para pedirle que lo ayudara a salir de su racha negativa (700 minutos sin hacer gol).

Dicen los que estuvieron ahí, que la sesión de hipnotismo duró dos horas. El francés se retiró a la una de la mañana del lugar, con otra actitud, distinto, diferente, con aires nuevos y vaya que hemos visto a otro Gignac.

Si usted revisa el primer gol de Gignac ante Pumas y observa con detenimiento el festejo entre Javier Aquino y Gignac, se dará cuenta que el mexicano le da la orden de duérmase al francés y el goleador se tira al césped.

Este festejo se convertirá en un clásico de los festejos del futbol mexicano. Muchos no creen en el poder de la hipnosis. Lo que sí es una realidad es que todos fuimos testigos de que Gignac despertó de una tremenda sequía de gol, con los tres golazos que hizo en el partido de vuelta de cuartos de final en Monterrey.

La Final: Tigres contra América. Sí, el 25 de diciembre en la cancha del Volcán. ¡He dicho!